Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 Noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

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Bud Spencer en La 2: La dificultad de definir el rol de la televisión pública

Escrito por el 22 Junio, 2007 – 13:03Sin Comentarios


Si la televisión convencional y sus modelos de explotación se encuentran iniciando un proceso de redefinición ante el advenimiento rotundo del mundo en red, la interactividad (vía participación, comunidades, chats, etc.), el consumo on demand y la portabilidad, el problema puede ser más agudo para las televisiones públicas.

Son los votantes y sus representantes los que toman las decisiones acerca de las prioridades del gasto público pero si bien una televisión pública que no se ve (¿La 2 y sus importantes costes?) implica un cuestionamiento social del gasto destinado a televisión frente a otras alternativas (más sanidad, más educación); la alternativa, es decir, la competencia directa con las prioridades de programación de la televisión privada generalista fuerza la pregunta contraria: ¿debe el dinero público invertirse en programar lo mismo que un telecinco o una Antena 3?.

La cuestión suele confundirse con el término calidad: que la programación sea minoritaria no implica falta de calidad de la popular. Así que yo me pregunto claramente cómo es posible que (gracias a Zatoo, que me deja ver la tele mientras escribo este post) durante la misma semana me he encontrado a La 2 programando en horario de mañana películas de Bud Spencer y Terence Hill y sus recitales de puñetazos. Muy ameno si tienes el día, ¿pero La 2 no era el refugio de la cultura que el mercado no puede dar? Yo dudo de que el mercado no pueda dar cultura (un público minoritario que puede alcanzar el millón de espectadores con cierta regularidad), lo que creo que es difícil es hacerlo existiendo una oferta pública gratuita.

RTVE se enfrente ahora a varios meses en los que ha de definir su contrato programa con el estado en su nuevo estatus en el que pretende ser independiente del poder político vigente en cada momento. La dificultad es tanto de concepto como tecnológica: hoy Telefónica anuncia las pruebas de su red a 50Mb para emitir alta definición… pronto será el tiempo en que la ausencia de necesidad de un título habilitante haga tan amplia la oferta de contenidos como se pueda imaginar nos lleve a plantearnos estas preguntas, como votantes y ciudadanos, de modo imperioso: en la posguerra europea no había otra forma de desarrollar la televisión sin recurrir a las grandes capacidades del estado… abrir una emisión será como abrir un periódico. Los por qués del dinero público serán trascendentes y me sabe a poco la excusa tradicional que suelen plantear los políticos sobre la necesidad de garantizar la pluralidad informativa y la “veracidad”, vidrioso concepto, que consagra la Constitución.

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