Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

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Probando Babelgum (y repasando Joost) más una exploración de su relación con la IPTV

Escrito por el 1 septiembre, 2007 – 20:554 Comentarios


Primero la prueba: es una experiencia similar a Joost pero con diferencias que sospecho se irán eliminando entre uno y otro. Asumo que la mayoría se ha dado una vuelta por Joost (¿por qué? esas cosas no se hacen si uno quiere se un medio serio pero, vaya, será falta de ganas de escribirlo), así que voy sobre las diferencias y similitudes aparentes:

  • La estética y usabilidad es similar: Babelgum lo encuentro menos intuitivo para encontrar los canales y los programas, pero una vez descubierto, no tiene mucha ciencia que digamos.
  • Joost permite interactividad y conexión con el “mundo exterior” a través de chat y widgets. Babelgum permite crear listas de programas favoritos aunque, de nuevo, lo encuentro poco intuitivo.
  • Contenido (great content is king!): la acumulación de programación de Joost empieza a ser impresionante. La de Babelgum está interesante (música, cine indie…), es complementaria y parece más abierto a atraer contenido de todas partes, pide al menos subtitulado en inglés, lo que cual sugiere una oportunidad para los contenidos en castellano. A nivel de contenidos premium o cercanos a lo tenido por tales, Joost va por delante. La piedra de toque será el día que aparezca un Disney en estas plataformas…
  • Detallitos: Babelgum permite, entre sus opciones para determinar el cuadro de pantalla y el aspecto de la imagen mejores opciones y más atinadas. Por ejemplo, me las puedo apañar para seguir viendo el menú de mi ordenador si quiero. O puedo hacer zoom de la imagen para acortar las bandas del 16:9 (sí, claro, en ese caso, se pierde parte de la imagen, como cuando se reducía el cinemascope en la tele, pero mucho menos escandaloso). Esto comodidad para el usuario.

¿Es este tipo de formatos un killer futuro? Tiene muchos billetes, independientemente de quien los compre. Es decir, que puede que no sea un problema de proyectos empresariales, sino de adaptación de tecnología. Primera cuestión: el contenido está encriptado para evitar descargas no deseadas por los productores. Todo se puede romper, es cierto, pero la experiencia de uso es cómoda, y en redes mejores que las telefónicas normales, la calidad de imagen, de por sí muy razonable, subirá. Si se tiene en cuenta que el catálogo permanece y que no hay que subscribirse ¿para qué descargar? Sumémosle que es on demand y social (antes decíamos interactivo, pero esto significa más: chateo, puedo meter mis feeds en pantalla, puedo votar…). Añádasele unos potenciales de métricas excelentes para el anunciante.

La publicidad, por tanto, esencial. Hoy he hecho un test que Joost me ha ofrecido en que han aprovechado para sacar mi perfil publicitario (astutamente) además de enterarse de si los formatos de anuncios que están ensayando se aceptan o no (soy bueno: he dicho la verdad). De hecho, llevan meses inundándome de publi de Harry Potter hasta fastidiarme un tanto: he visto como cuando te entretienes en la emisión el tiempo suficiente te cortan sin aviso con un spot breve; minispots interactivos en los cambios de programa; globos flotantes que al pinchar te llevan a una página fuera del site (lo que lo hace poco interesante, en mi opinión: la experiencia Joost es a pantalla completa, buscar lo que has pinchado fuera es un tanto engorroso porque la reducción del cuadro de pantalla es incómoda) y alguna combinación de estos más. Sin duda, están haciendo tests masivos lo que indicaría la madurez del proyecto para lanzarse a una monetización masiva.

Bandelgum va más retrasado en este aspecto (no he visto publicidad), pero como en esta vida hay sitio para más de uno, si un formato funciona en uno, funcionará en el otro. Presumiendo que la base de usuarios – con buena demografía incluída – es grande, serán los anunciantes los que exigirán un formato determinado a la red de ventas de Babelgum. Eso no quita de hacer tests y medir, pero algo que se avanza.

Ver los dos sucesivamente me ha hecho pensar que es un enfoque magnífico para imponerse, con combinaciones que están por ver, en el ocio doméstico. Una maldad que me apetece hacer: enchufar el SONY Bravia o el Loewe con conexión a internet a estas plataformas a ver cómo se ve y qué pasa. ¿Alguien ha probado Joost en la tele de casa?

Este escenario de integración con el televisor me sugiere un campo de reflexión de lo más interesante. Supongamos también que puede incorporarse esta oferta a una red de IPTV. La visión alternativa: ¿pueden las actuales redes de IPTV adaptar su tecnología para ofrecer desde el televisor una experiencia como la de Joost y Babelgum? Me da que no deben existir impedimentos graves… Y sigo pensando: ¿por qué en Filmotech no se plantean crear un canal con el cine español distribuido por esta red – ya tienen la oferta digitalizada – en vez del difícil sistema de DRM’s con lenta descarga en el PC?

Volviendo al análisis de este escenario: los modelos de negocio de Joost y Babelgum se plantean por la vía de la publicidad, la IPTV, se basa en un modelo de subscripción por contenidos premium de canales emitidos en formatos convencionales (es decir, no son on demand). En Europa, la IPTV es un negocio verdaderamente prometedor. ¿Algún operador va a apostar por convencer a un canal para que su programación se acumule en forma de librerías y no en stream y vender al mercado que rompa la dictadura del horario? Muy tentador para Telefónica.

Como el futuro es una bola de cristal en la que no se ve nada, cualquier profecía es humo. Pero parece sensato pensar que el ocio del hogar se concentre a través de estas plataformas controladas por operadores deseosos de aumentar el número de subscriptores y cobrar por cosas que no son la voz (mal negocio), que forzarán la mutación tecnológica y de distribución (salto al on demand) y que querrán aprovechar la fuerza de su posición a través de recomendaciones y publicidad, superando o ampliando el modelo de subscripción.

Téngase en cuenta que la subscripción, aunque es una barrera de entrada, permite evitar la publicidad intrusiva, mientras que Joost (o, de otra forma, YouTube) no pueden evitar la interrupción por poco molesta o breve que sea, y que las operadoras ya tienen un cliente acostumbrado a pagar por el servicio. Eso sin hablar de que para el contenido premium el diferencial de calidad de imagen es, todavía, demasiado notorio. Como ambos tipos de servicios serán accesibles simultáneamente desde el mismo televisor convertido en un puro monitor interconectado, la presencia de un contenido relevante para el usuario determinará la elección de un camino u otro, pero no en el modo esclavo actual en el que estoy abonado a una cosa pero no a otra, sino en la que las alternativas son abiertas.

Uno cree que si las operadoras hacen caso al modelo Long Tail, procurarán hacer de sus set-top boxes un acceso universal a todos los medios de acceso a la información (no sólo video) desde el televisor de casa, con opciones DVR, y software de búsqueda, recomendaciones, sistemas publicitarios no intrusivos y medición de conducta de los usuarios (a ver qué opina Javicastro). De esa forma, pretenderán hacer dinero con el acceso y con la explotación de la información que poseen de los usuarios.

Después, el consumidor, que es el verdadero rey y hace cosas inesperadas porque se acostumbra a una cosa u a otra, decide. El éxito de Netflix con el cobro de películas online es sorprendente (de nuevo, más reflexión para Filmotech, cuyo mejor activo en este momento son dos: contenido digitalizado – no es HD, hasta lo que sé – y la creación de marca y base de clientes). Es decir, tiene la confianza de los consumidores y ha creado una marca. No tenemos en Europa tal clase de servicio de forma consolidada y sí unas operadoras fuertes vendiendo DSL’s masivamente (se espera que, pronto, también WiMax) y que ya tienen al cliente. En USA, los operadores de cable tienen mucho que decir.

Así pues, proyectándonos, parece lógico pensar que la acumulación de servicios y tecnologías actuales termine concentrándose y estandarizándose, de forma que, por ejemplo, sitios como Blip.TV o Liberated Films y tantos otros terminan por centrarse en construir marcas alrededor de un tipo de contenidos que terminan distribuyéndose de múltiples formas, entre ellas algo parecido a lo que estamos contando. Con ancho de banda grande y calidad de imagen, ¿para qué verlo pequeño? ¿O para qué depender únicamente de mi propio sistema de distribución?

Actualización: perdido como estaba en mis tareas no advertí la presentación en ¡el festival de Venecia! del festival online de la propia Babelgum. Esto es marketing, señores. Me parece una gran jugada de futuro para tomar el nicho de mercado en el que se está posicionando. Me pregunto cuando estos tipos de canales tendrán masa de usuarios como para competir por derechos que ahora están el cable. Me pregunto cuando aparecerá el primer gran show producido al estilo de los de HBO en exclusiva para las nuevas redes. No tardará.

4 Comentarios »

  • javicastro dice:

    Muy interesante la relación que quieres establecer entre Joost y la IPTV.
    Coincido contigo en ese futuro que deben tener los STB de las operadoras de IPTV, pues son las que verdaderamente pueden aprovechar las capacidades de interacción y socialización, y no las de TDT o satélite, mucho más limitadas.

    El futuro también se orientará a VOD, no canales de emisión continua, si bien su desaparición se me antoja muy muy lejana, más bien apostaría por la convivencia mutua.

    En cuanto a los ingresos, claro que las operadoras podrán establecer una cuota, pero no creo que desechen por completo la publicidad interactiva para no imponer precios de suscripción excesivos.

  • Gonzalo Martín dice:

    Amigo mío, con las casas unidades por fibra a 100Mb, ¿para qué hace falta la TDT? Algún gobierno va a tener que explicarnos qué humo quiso vender cuando habló de interactividad (la EPG, vaya cosa).

    Un escenario viable podría ser televisor con conexión a la red para hacer retorno con la estación TDT. Pero parece complicarse la vida…

  • javicastro dice:

    Sí, demasiada complicación teniendo el cable, al menos en las ciudades. Otra cosa es el medio rural, dónde no tiene previsto invertir ni el tato.

    El humo de la interactividad en TDT sí fue vendido, pero tampoco hay que despreciar la necesidad de instaurarla. Un amplio espectro de los espectadores seguirán usando la televisión convencional unos cuantos años más y en teoría es viable conseguir la cobertura 100% del territorio en breve.

  • Gonzalo Martín dice:

    Sí pero eso lo van a solucionar con Wi-Max. Me parece que la cosa ya está en las mentes de algunos.