Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

Leer el texto completo »
La Sociedad Red y el Audiovisual

Contenidos para la Era Digital

De la Red al Televisor

Distribucion Online

Modelos de Negocio

Pulsiones
Corolario al síndrome de Aute
La clave es observar esto: “la escasez en la que crecí”. De la escasez a la abundancia, al cambio de reglas y al cambio de la forma de organizar tu cerebro. La antísesis[..] Leer más
Hace 30 años que El País dijo que la industria musical estaba acabada: al hilo de la caída de Pirate Bay, Series Pepito…
Hace pocos días recordábamos el fracaso de Aute como explorador del futuro: la música, que no iba a existir, existe. Mientras los sospechosos habituales nos regocijábamos,[..] Leer más
Inicio » Uncategorized

Vocento: en busca de sitio en un mercado en busca de destino

Escrito por el 28 enero, 2008 – 14:09Un Comentario


En el mundo de la televisión convencional española, una vez que se tira del hilo de los propietarios hacia arriba lo que siempre aparece es una casa editora de libros, de periódicos o de las dos cosas. Una teoría particular mía, es que todos los socios que han venido de otros negocios como la banca, las telecomunicaciones y similares, no acaban de entender cómo se maneja uno con el contenido: es impredecible y no lo soluciona ni la chequera. Y los editores, por el contrario, están acostumbrados a ver qué funciona y qué no y a no ponerse nerviosos con tasas de fracaso del ochenta por ciento: las habituales.

Así, lo fácil es comprar fútbol (a su precio, dirán los más sagaces) que ya se sabe que es el único contenido que no falla y que siempre termina por dar la talla. Si al anunciante le da algo bueno en el descanso, no se sabe, pero la media de la cadena siempre irá bien. Telecinco es uno de esos casos donde el manejo del contenido (mírenlo comercialmente, no piensen en las sensaciones que les produce el tomate) ha rozado cotas espectaculares sin comprar fútbol (y cuando lo ha comprado no le ha salido bien, qué cosas). La distancia de sus competidores desde hace ya un buen número de años y su capacidad de sacar petróleo y estirar sus formatos de la manera en que lo hace (la productora también cuenta, pero hay que contratarla y pactar las decisiones), es todo un caso para que alguien haga un libro con él.

Pagando hasta el noventa por ciento de su beneficio en retribución a sus accionistas, se puede decir que es un negocio espectacular: en una conversación hace unos días con un buen conocedor de esta industria concluíamos que semejante éxito escondía también una píldora envenenada: el día en que haya que cambiar el modelo de negocio ¿se va a poder mantener semejante calidad de resultados financieros y de retorno al accionista? En otras palabras, si la nueva televisión hace mella y hay que dedicar el dinero ganado a reconvertir, reestructurar o reinvertir, ¿podrá mantenerse esa promesa de rentabilidad? ¿Será posible acercarse a ella en el futuro cuando la competencia de alternativas de atención y visualización (eso que se da en llamar fragmentación, pero yo voy más lejos) reduzca el margen de actuación?

Puede ser larga la respuesta, pero en el corto plazo no cabe duda: conserven sus acciones de Telecinco aunque caiga la bolsa. Por eso hablamos de Vocento, esa interesante organización de prensa regional y otros medios que lleva años luchando por hacerse un espacio en el entorno audiovisual y cuya inversión estrella, con verdadera diferencia y de modo tan notorio que puede decirse que es casi la única de verdadero valor (Tri-pictures siempre ha sido una gran compañía, pero es cosa reciente), son sus acciones de Telecinco.

La regulación televisiva europea es especialmente espesa, y no digamos la española. Precisamente por eso, y mientras cunden los rumores de lobby para conseguir lo contrario, Vocento tiene que elegir entre su participación en Telecinco y su presencia en NetTV, su licencia de TDT estatal. ¿Vale más un porcentaje relativamente menor que el mayoritario que ostentan en una cadena nueva y que pueden gobernar a sus anchas? Todo buen empresario sabe que es mejor tener el 5% de cien que el cien de nada. De modo esperable, y más si toman la molestia de revisar sus cuentas o leerse el estupendo resumen que les hacen aquí, Vocento opta por quedarse en Telecinco salvo anuncio legislativo sorpresa: es la rentabilidad, estúpido.

¿Aquí no hablamos de nueva televisión? Si nos olvidamos de la osadía de presumir que puede haber cosas nuevas en este mundo, o la de pensar que las reglas del contenido pueden cambiar, aceptaremos pulpo como animal de compañía advirtiendo que sí, que hablamos de eso, de cómo los nuevos entornos tecnológicos modifican nuestro consumo de imágenes. Tras la decisión de Vocento hay más cosas que no puedo asegurar que se hayan tenido en cuenta, pero que me cuesta pensar que no se hayan manejado: es más difícil superar al líder que mantenerse como líder de un mercado. Incluso aunque sea superado por otras grandes cadenas estatales, siempre estará ahí en el pelotón de cabeza de… las marcas más conocidas. NetTv, como es evidente, no forma parte del esquema mental del público cuando se le pregunta por una televisión que le guste, pasar de cuotas de pantalla mínimas aunque sólo sea a los dieces y doces por ciento con que se espera vivan los clásicos es materia de muchos, muchos billetes invertidos. Y eso suponiendo que el mundo sea como hasta ahora.

¿Marcas? ¿No se van a ver más programas, episodios y contenidos sueltos que cadenas? Empezando porque no se sabe y aún dando por cierto que la personalización del ocio es rotunda e implacable en su llegada, lo cierto es que ningún creador de talento por sí mismo puede llenar una programación ni puede mantener el ritmo que una empresa de este calibre necesita para dar las cifras que tiene que dar. Por tanto, su desarrollo futuro en un mundo en el que el posicionamiento en red, como ha ocurrido con el texto, va a ser esencial, la fuerza de una marca conocida que desarrolla familias de canales (de listas de distribución, de video on demand, como queramos verlo) en las que se asocia cada tipo de consumo a la interacción de una serie de comunidades que son las que interesan a los monetizadores del negocio, se me antoja crucial.

Telecinco, además, tiene sus propias licencias de TDT. Apostar por lo seguro y lo que tiene mejor palanca para cambiar desde el liderazgo, parece una apuesta sensata. Hay quién dirá que Telecinco no está destacando por su innovación en términos de internet, siendo Antena3, RTVE y TV3 los más vanguardistas, pero quietos no se están: forman parte de la oferta Past TV de Imagenio y permiten visionar los capítulos de algunas de sus series importantes a través de las plataformas de cable. Opciones que llevan dinero detrás. Y experimentación. En entornos con medidas fácilmente consensuables. Y puesto que en seguida sabremos cuánto dinero puede haber en estrenarse por internet y cuántos consumidores se ganan o se pierden por su causa, es obvio que les veremos inventando tarde o temprano.

En alguna ocasión hay quien ha dicho que Vocento decidió jugarse la compañía en internet y medios audiovisuales (radio, televisión) ante el agotamiento del negocio de prensa tradicional. En Zeta, algunos rumores insisten en que la familia propietaria quiere vender la prensa para quedarse con sus empresas de distribución y productoras de cine y televisión. Los periódicos, esa antigualla de papel, siguen dando dinero, bastante, a pesar de su obsolescencia. En la televisión, son muy pocos los elegidos. En el vídeo por internet, nadie gana dinero, aunque sea pronto para saberlo. Es ese extraño momento en que la incertidumbre, no tanto sobre lo sitios correctos sino sobre el timing en el que aparecer en los sitios, deja a todo el mundo con pocas respuestas y un aprendizaje difícil por delante: Ono pide la revisión de los concursos de TDT, El Mundo se inventa un canal para aprender inglés con una de las costosísimas licencias, Imagenio no hace más que aumentar la oferta de canales. Y yo, bajándome Sexy Dirty Money enterito y a la espera de que el estreno de la cuarta temporada de Lost (señores, este jueves) esté listo de inmediato y con todos sus bits en mi torrent más cercano.

Un Comentario »

  • Pvrs dice:

    Hola Gonzalo,

    Ya aparecene en los medios posibles compradores para los canales TDT de Vocento. Intereconomía TV ya es socio de Vocento en NEt TV con un 30% y podría quedarse fuera de Digital+ por lo que se lee por ahí. Eso les dejaría sin emisiones en España.

    http://www.atbnoticias.es/noticia.php?id_seccion=0&id=109252

    Otro de los posibles compradores sería Disney, que siguiendo los pasos de Sony (Set en Veo) podría desembarcar en la TDT española.

    La verdad es que los 7M de euros que pierden los canales de Vocento (Net TV y Fly), no están nada mal. Podían haberlos invertido en una estrategia online de lo más interesante. Y recordemos que Vocento también cuenta con una licencia regional en Andalucía.

    Seguir en Telecinco es lo fácil y lo inteligente. Una estrategia en nuevos medios también es compatible con esta permanencia (que en el fondeo es estar también en TDT como dice Gonzalo). Veremos cual es.