Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

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Alta Definición para el pueblo

Escrito por el 15 marzo, 2008 – 11:022 Comentarios


Una parte que nunca comentamos sobre la nueva industria audiovisual en toda su dimensión es el abaratamiento de la tecnología. Resulta implícito, pero seguramente no pensamos demasiado que el valor de una cámara puede cualquier día reducirse al valor de un bolígrafo: nadie tiene una barrera para escribir. La comparación correcta quizá no sea la pluma ubicua, aunque cualquiera que haya viajado por países de rentas verdaderamente bajas habrá comprobado el entusiasmo con que niños y particulares te piden un school pen: ¿una barrera al conocimiento y la expresión?

Sí, puede que la comparación correcta de la cámara con la letra sea la máquina de escribir evolucionada en computadora. Con una mirada de economista, cuántas veces el precio de ese ordenador o esa cámara supera a tu sueldo. O cada vez más, cuántas cámaras y computadoras puede comprar tu sueldo en un solo mes.

El diario ABC lanzó hace unas semanas una promoción que dice mucho del progreso de la tecnología de vídeo. Con todas las restricciones, claro, pero vamos a centrarnos en los indicios, pues el ritmo de descenso de costes a los que nos tiene acostumbrados la industria de electrónica de consumo anticipa ese escenario en el que la creación no aparezca condicionada por la herramienta y sea tan simple como decir “alcánzame un bolígrafo”. La promoción anunciaba una minicámara de alta definición por 99 euros. El manual especifica que emplea un códec H.264 y que trabaja en una resolución 1280×720 a 30 imágenes por segundo. Tiene una salida específica para conectar a televisores HD y, desgraciadamente (tampoco se puede pedir más, no obstante), no tiene una entrada de sonido para un micrófono.

Obviamente, a esos precios uno no puede pedir determinadas cosas, ni puede esperarse que pueda trabajarse en un entorno profesional de alta exigencia, pero el videoblogger de a pie tiene una herramienta que sólo cuesta la décima parte del sueldo de un mileurista para hacer… cosas imposibles hace no tanto. Algo menos: cuando se recoge la camarita, se descubre por el ticket que el descuento es de 50 euros. Pero ahí estamos, con la prensa arrojando la alta definición por las esquinas. En la industria de los contenidos, cuando un DVD se mete en los quioscos es cuando ya se tira la explotación de un título porque ya poco más se le puede sacar. La alta definición está empezando, pero ya nos empieza a poner bolígrafos como los que se compran al peso.

No se metan con mis capacidades como editor, pero hice una prueba ayer por la tarde bajando un momento a la calle para probar comandos y acciones. Tiembla el zoom cuando se graba con él, descubrí al volcar las piezas que no había grabado a la máxima resolución, el sonido que escucharán es el que da la cámara, y para mi felicidad funciona con memoria SD – como mi cámara de fotos – haciéndome más ligero el transporte, pues ambas cámaras me caben en el bolsillo de la chaqueta.

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