Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

Leer el texto completo »
La Sociedad Red y el Audiovisual

Contenidos para la Era Digital

De la Red al Televisor

Distribucion Online

Modelos de Negocio

Pulsiones
Corolario al síndrome de Aute
La clave es observar esto: “la escasez en la que crecí”. De la escasez a la abundancia, al cambio de reglas y al cambio de la forma de organizar tu cerebro. La antísesis[..] Leer más
Hace 30 años que El País dijo que la industria musical estaba acabada: al hilo de la caída de Pirate Bay, Series Pepito…
Hace pocos días recordábamos el fracaso de Aute como explorador del futuro: la música, que no iba a existir, existe. Mientras los sospechosos habituales nos regocijábamos,[..] Leer más
Inicio » Uncategorized

Joost será libre por la web este año (variaciones sobre el síndrome de Ralph Sampson y el futuro de la tele por internet)

Escrito por el 23 marzo, 2008 – 11:212 Comentarios


La noticia, prácticamente escondida muy al fondo de un apasionante y reflexivo artículo de Portfolio que recoge Sillicon Alley, es la del título: por fin, lo que todo el mundo esperaba, el motivo por el que todo el mundo acusaba de torpeza infinita a la otrora séptima maravilla del mundo moderno, se va a cumplir. Joost, dicen, será accesible vía web sin descargas de ninguna clase este mismo año. Sumado a la apuesta por el directo que está en pruebas en este momento, la revolución conceptual de estos pioneros en trastocar la televisión de nuestro tiempo es integral.

Sin duda, es una de las noticias del período (no sé cuál es la unidad de medida del tiempo en este negocio, pero más de tres meses me parece inservible) y seguramente la ausencia de especialización del medio en el mercado del vídeo lo relega a un titular anodino (“no quiero mi web TV”), pero seguramente menos impreciso que el título que lleva la dirección del enlace: “Joost decepciona como el nuevo YouTube”. Este pentimento puede provenir de cómo el propio reportaje desmonta el error común de considerar Joost como un YouTube killer, en vez de ver a Hulu como el Joost killer, que tampoco será el asesino de YouTube.

Más vale que explique ahora lo de Ralph Sampson, un síndrome que es una creación particular de quién les escribe. Especialmente porque el diálogo del redactor de Portfolio con Mike Volpi, el jefe de Joost; Jason Kilar (je, no killer), el mandamás de Hulu; y el interesantísimo Jeff Zucker, capo de NBC, es revelador de lo que ha pasado en el mundo del vídeo por internet en los últimos dos años y lo que está por venir.

Sampson fue un jugador de baloncesto que muchos recordarán. Con dos metros y veinticuatro centímetros, una agilidad de gacela, un tiro portentoso, una manera de botar inusual para un hombre de su altura y de alturas menores, fue visto como la revolución del baloncesto. Alineado en aquél equipo de Houston en el que jugaba el nigeriano Akeem Olajuwon, se dió en llamar a la pareja las torres gemelas por su tremendo dominio bajo el aro. No obstante, Sampson-la-maravilla empezó a dar problemas. Para los entrenadores, donde realmente era letal era jugando bajo los aros: tenía toda la lógica, con esa altura y agilidad era imparable recibiendo el balón casi en cualquier condición. Pero a Sampson le gustaba el juego exterior, a la manera y salvando las distancias de un Kobe Bryant actual. Tampoco le respetaban mucho las lesiones. Un afamado comentarista español dijo de él que quedaría para la historia como un jugador muy interesante pero que nunca sería un ganador. Por contra, Olajuwon, con muchos centímetros menos, sí lo era y ha sido un jugador mucho más influyente en la historia del baloncesto profesional que Sampson. La leyenda terminó sus días sin pasar más que de unos pocos partidos nada menos que en el Unicaja de Málaga. Las rodillas ya estaban destrozadas y no era ni la sombra de lo que fue.

¿Es Joost el Ralph Sampson del vídeo? Digamos que si no ocurre nada y los cambios señalados pueden ser un giro, tiene toda la pinta. Una frase de Mike Volpi aporta mucha luz sobre esto:

“Este mercado ha cambiado tanto en un año…” “Ha pasado de nadie pensaba que fuera posible a todo el mundo lo hace

Cuando vimos aquella aparición estelar de contenido más tecnología todo el mundo pensó o pensamos que el futuro ya estaba aquí y que la transformación de la televisión era cosa de horas. La televisión se ha transformado pero sin Joost de eje. Ni siquiera con las aplicaciones P2P en el centro de todas las miradas. Debo decir que mi amigo Álvaro Alonso de ADNStream, ese sitio con un aspecto externo tan Joost, siempre me lo dijo: “se han equivocado no siendo accesibles por la web”. La sutil diferencia de tener que descargase una miniaplicación a acceder directamente como ocurre en cualquier otro sitio, se torna una barrera mental inmensa.

Así que uno de los temas del trimestre que llega, será ver si entre directo y salir del armario Joost recupera su glamour. Una pista interesante sobre hacia dónde creen que deben orientarse y, por ende, cómo se estructurará el mercado en palabras de Volpi:

Joost no está para sustituir al broadcast. Ni siquiera para sustituir a TiVo o lo que Volpi llama la televisión que te has perdido [catchup TV]. Por el contrario, la meta de Joost es proporcionar el vídeo que la gente no tendría ninguna otra forma de ver, sean episodios antiguos de de Mannix, vídeos de jazz, baile turco, los campeonatos de Asia de ping-pong, o nuevos programas como Robot Chicken. “Hacer televisión por internet no funciona”, dice. “Estamos agregando montones de nichos”… “Si lo hacemos bien, será un negocio enorme”.

En cierta forma, una tesis que personalmente desarrollo día a día: convertir la red en refugio del fondo de catálogo, esos títulos que acumulan polvo en las estanterías y que nadie puede explotar, pero que sumen miles y miles de horas que, si Anderson tiene razón, siempre tienen un espectador en algún lugar. Pero, por otro lado, surge automáticamente la amenaza de Hulu. En NewTeeVee les recuerdan que Joost tiene como éxito a Tropical Honeys, Hulu tiene Heroes. Y voy más lejos: me estoy volviendo a ver los episodios antiguos de Lou Grant y de Hill Street Blues en Hulu (ya saben, engañando un tanto con mi IP), productos que en su día eran estupendos y por los que el tiempo sí pasa sin dejar de ser estupendos (podríamos volver al debate sobre la complejidad de las series). En cambio, lo más apasionante que encuentro para un espectador como yo en Joost es una magnífica serie de viajes de Lonely Planet en cooperación con Discovery llamada Six Degrees. Y me la estoy acabando.

Pero hay más cosas que se cuentan: desde NBC creen que los otros grandes que hasta ahora se han mantenido al margen (Viacom, ABC y CBS) van a acabar entrando en Hulu. Puesto que Hulu ha pasado al centro de atención de todos los ojos profesionales, es destacable atender al modo de pensar de Jason Kilar, un hombre crecido a la sombra de Jeff Bezos, el hombre que creó Amazon y que por su escuela se empeñó en algo tan casi innecesario de decir como raro de encontrar: crear una experiencia de usuario de clase mundial. Esa sutil diferencia que hace, por ejemplo, que sea una gozada comprar en Amazon y que ni por asomo se puede encontrar en ninguna tienda española online, condujo a Kilar a convencer a las gentes de las networks a que el contenido pudiera incrustarse en otros sites, es decir, apostar por la vilaridad. Lo bonito es que Kilar dice “lo entendieron” y lo curioso es que nuestras cadenas no parecen, salvo error u omisión por mi parte, dispuestas a hacer el mismo ejercicio. O puede que esté en camino si algún pájaro que oigo cantar lo emplea como modelo de referencia. Obviamente, Joost no tiene ese poderío, algo que fue, no lo olvidemos, lo que hizo de YouTube lo que es hoy.

Con todo, ni la suerte está echada ni la sangre ha llegado al río: existe el convencimiento de que nadie se va a casar con un único distribuidor online (¿salvo si es Apple? Desde luego, si está en manos de NBC no será así), es decir, que el contenido estará allá donde haya una audiencia que se pueda monetizar y, para esto último, sospecho que hace falta tener una marca poderosa, una de esas que están en la lista corta de cualquier mente cuando va a comprar algo. Joost puede hacerlo, claro. Si cambia. Cuánta incertidumbre.

2 Comentarios »

  • Valentín Pedrosa dice:

    Esperemos a ver qué pasa, mientras los que podamos disfrutaremos de Joost.

  • tyfal93 dice:

    Mientras el PC sea la única opción de acceder a todo este contenido, ni la TV por IP ni la “long tail” de Joost triunfarán; porque hay que tener una audiencia que apuntale tu plan de negocio.
    Si ya son pocos los interesados en el mundial asiático de ping-pong, menos todavía los que superan la barrera: PC + software estable + conexión decente.
    Joost empezó como software descargable porque apuntaba a una arquitectura P2P para optimizar el rendimiento de la transmisión. Pero al final el coste por bit ha bajado tanto, que pueden hacer “streaming” directamente. Además, dado que sus contenidos son minoritarios, confiar que esos pocos están siempre conectados (por lo menos, un número suficiente), es arriesgado.
    El futuro está en manos del que consiga vender más STB conectados a Internet como super-canal de distribución. Unas “cajas negras” como vudu o un Imagenio “liberado”. La tele se ve en el salón, con pantalla grande y sofá grande, para poder compartir. No hace falta salir con un super-acuerdo con las “majors”: si les aseguras un número elevado de televidentes, también irán contigo.