Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

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Liberando las imágenes pagadas con impuestos

Escrito por el 11 marzo, 2008 – 5:40Sin Comentarios

Debiera haber puesto interrogantes al título. En los Estados Unidos han considerado que la investigación médica pagada con impuestos debe estar a disposición del público libremente. Nos cuenta Enrique Dans que, hasta ahora, la información quedaba enclaustrada en carísimas publicaciones académicas y que este cambio es una muestra más del declive de modelos previos al mundo digital.

Otras veces he insinuado este aspecto, pero el ejemplo de la investigación me acaba de convertir en un radical (la cursiva debe observarse, en esta vida no se debe ser drástico) al respecto de las imágenes pagadas con impuestos. Estas son, obviamente, los inmensos y extraordinarios archivos de vídeo y sonido que tienen las televisiones y radios públicas. El fenómeno es similar: cualquiera puede ir a RTVE y pedir imágenes del archivo (si no recuerdo mal, incluído el de NO-DO), pero los precios que hay que pagar por disponer de ellos son prohibitivos y, realmente, inabordables para el ciudadano de a pie.

Nuestra querida revolución digital y de los números seguidos de ceros (eso del 2.0) tiene entre sus pilares la capacidad de transformar y reutilizar contenidos libremente (si bien no falto de reglas). La tendencia a la apertura de lo público parece inevitable: no sólo, y por ejemplo, la legislación española prevé el acceso de los ciudadanos a los datos personales que de ellos dispone la administración, sino que existen reglas para la publicación de la información confidencial y la conservación de archivos y datos con fines históricos. La lucha porque los estándares informáticos sean abiertos de cara al futuro (ayer mismo leí un decreto de ayudas públicas a la cinematografía en el que en el texto se exige la presentación de datos en Excel, curiosamente), forma parte de ello. Nadie se pregunta por los formatos de archivos de audio y vídeo.

¿Para qué? En realidad, debería dar lo mismo que hubiera razones prácticas, las hay de sentido ético: porque están pagados con tu dinero. Pero las razones prácticas son extremas: porque el acceso a la información incrementa las opciones de creación y, por tanto, la riqueza material y espiritual del mundo. ¿Sólo las televisiones públicas? Sin duda, es una pieza esencial, pero el sector público produce en ministerios, comunidades autónomas y ayuntamientos un número impresionante de horas con fines de todo tipo que también son pagados con impuestos.

La revolución del vídeo es un hecho. Pero aún no hemos visto nada: sospecho que toda institución o empresa serán públicamente eso que todavía hoy llamamos un canal por sí mismos. La disponibilidad de material visual - igual que podemos citar cualquier texto digital - será esencial. El vídeo siempre será algo caro comparado con el texto, pero en el proceso de alfabetización audiovisual, necesitaremos materiales para narrar y volver a narrar sin tener que rodar. O tendremos que poder citar. Y tendremos que poder enseñar y dejar que la gente aprenda a contar con imágenes.

Acabamos de votar: para la próxima hagan eso tan americano de escribir a su congresista (por e-mail, por supuesto) y pedir que se liberen los documentos públicos pagados con impuestos... también los documentos que son imágenes. RTVE está lanzada en su estrategia digital: su archivo, si no estoy desinformado, en proceso de terminar su digitalización plena, debiera ponerse en manos de uso del público con licencias no comerciales: los vídeos del ayuntamiento de Madrid, sin ir más lejos, también.



Foto: Antitezo, bajo licencia CC 2.0 genérica

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