Una mirada rara a la causa de Pablo Herreros
6 noviembre, 2011 – 17:18 | 18 Comentarios

Ver que un puñado de anunciantes ponen los pies en polvorosa porque un blogger la lía… eso no se había visto por estos lares. De la madre de El Cuco, El Cuco y sus crímenes …

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¿Guerra por la TDT de pago? El oligopolio en acción

Escrito por el 7 abril, 2008 – 7:083 Comentarios

Una entrada del boletín El Confidencial Digital sugiere un trabajo de lobby emergente con una meta – asfixiar financieramente a Roures, es decir, La Sexta y Mediapro – y un par de objetivos militares: retrasar el apagón analógico y, atención, el retraso de la entrada en vigor de la TDT de pago. Lo más interesante me parece, según cuenta la fuente, que la gestación de la conspiración se produce… en una comida. Una comida entre Telecinco y Prisa/Sogecable. Algunas veces he comentado con cercanos que una de las características definitorias del sector audiovisual convencional es que su destino se resuelve en los almuerzos privados de unas quince o veinte personas. Y ya me parecen muchas. ¿Cuánto durará el mecanismo oligopolístico de lo audiovisual por causa, sin duda alguna, de ser un sector fundamentado en la premisa de la escasez? La escasez de espectro, que conduce a un – en mi opinión – exceso regulatorio en ocasiones demasiado poco transparente y que, inevitablemente, conduce a que la condición esencial para el éxito en el sector es la buena conexión y la sintonía personal con una serie de personas esenciales.

La estrategia comentada por el diario digital tiene su lógica: sin TDT de pago es probable que el negocio de derechos deportivos que está construyendo el nuevo grupo emergente (La Sexta/Mediapro) tenga dificultades. También permite que los únicos que pueden hacer televisión de pago (cableras y satélite) no tengan enfrente un competidor poderoso que afecte seriamente a sus tasas de renovación de usuarios. Por último, ese anunciado intento de prolongar la vida de la emisión analógica retrasa el proceso de fragmentación de audiencia. Los cableros (incluyo la IPTV, v.g. Imagenio) y el satélite tienen una estrategia muy interesante a su alcance, según me cuenta PVR’s: regalen o pongan baratito un buen PVR pues los datos de reducción de churn (el porcentaje de usuarios que se dan de baja) caen, a la vista de la experiencia británica a ritmos espectaculares: no perder usuarios es la vía más rápida para mantener la rentabilidad, pues se cumple ese viejo aserto de la escuelas de negocios que sostiene que es más barato mantener un cliente que hacer uno nuevo. Miren las promociones para darse de alta en cualquiera de las opciones de pago en toda su dimensión (precios reducidos, costes publicitarios) y compárese con no tener que hacerlo o que, al hacerlo, el incremento neto de subscriptores sea realmente positivo en vez de una mera reposición, como le sucede a Digital Plus.

Un buen PVR sirve también y mejor que nunca a la TDT, por supuesto. Pero cualquier estrategia basada en aparatitos añade otro factor importante: la calidad del retorno. Ahora no, pero en mis propios almuerzos conspirativos no se habla de otra cosa de cómo vender STB’s con wifi, flash y navegación por internet. Los cableros/IPTV lo tienen bastante chupado en ese sentido, pero al mismo tiempo que crece la base de hogares con conexiones rápidas inalámbricas abren la puerta a los demás para usarlas. Así que el futuro se gesta en lo que se le ponga al televisor añadido y no tanto en quien ha puesto el cable. Una idea que comentábamos Oriol Lloret y un servidor de ustedes: es como si la línea de defensa de un Telefónica, por ejemplo, se trasladara al televisor y se desplazara desde la roseta.

¿Cuándo terminará entonces el oligopolio y la reglamentación que conduce al secretismo de los despachos? No es que no vaya a ver en el futuro reuniones de empresarios queriendo derrotar a otros empresarios. Qué va. Probablemente sean más. La cuestión es lo que hagan los hogares con sus decisiones sobre comunicaciones: ahora que hablamos de un 40% de hogares con internet, ¿aceptarán, querrán, subir a la velocidad que quieren sus promotores la dosis de ancho de banda que meten en sus venas? ¿a qué ritmo aceptarán (sobre todo, conocerán de su existencia) poner nuevos cacharros en sus teles que les den libertad de elección de contenidos? Por ahí se dice que un PVR del mercado está siendo un cierto fracaso comercial, pero que está siendo un éxito de uso espectacular. Acierto de estrategia, error de marketing. Lo primero vale. Lo segundo se corrige.

El famoso informe de sabios que dio lugar a la nueva reglamentación de RTVE fue un fiasco: era un informe que miraba y razonaba sobre la televisión con las claves del siglo XX y la era de la comunicación de masas. En mi opinión, era inservible para abordar el futuro. Pero de ese tipo de juegos políticos surge la reglamentación que acelera, complica o facilita lo que la tecnología permite hacer y que inevitablemente habrá que hacer. Las reglas del juego se basan, todavía, en la capacidad de influencia sobre el regulador. Los enchufes de Telefónica y el conocimiento por parte de los usuarios de cómo hacer lo que demuestran que quieren hacer todos los días (y que es personalizar su consumo), son el orificio por el cual se escurrirá el valor de esas reglas del juego.

Piensen por un momento cómo se transforma la experiencia de usuario cuanto puedo construir el menú a la carta en el salón de casa: ¿por qué se da uno de baja en una tele de pago? Sencillamente, porque es demasiado dinero para no estar allí cuando ponen lo que te interesa, una fracción de la ingente cantidad de contenido accesible. Un contenido que crece exponencialmente conectado a la red. Si esa fracción aparece en tu televisor todos los días a la hora que llegas a casa, simplemente dejarás de pensar que la televisión es eso que echan y que condiciona tus relaciones familiares para ser una experiencia individual de consumo a tu medida que alimenta tus sentidos y tus intereses. Demasiado bueno como para volver al mundo anterior. Demasiado diferente como para que la clave de la rentabilidad esté en el control de la reglamentación. Precisamente por eso, la batalla sobre las leyes que den forma al negocio de la televisión serán importantes, porque mucha gente preferirá vivir cómodamente como hasta ahora y no teniendo que competir en un entorno mucho menos predecible: neutralidad de la red, el derecho de propiedad intelectual, la intimidad de los datos personales son el campo de batalla.

3 Comentarios »

  • tyfal93 dice:

    Has estado brillante, como siempre.

    En cuanto al PVR como reductor de churn (que son los usuarios que se dan de baja… para pasarse a la competencia), Digital+ lo está haciendo, pero pagándolo enterito. Como he dicho otras veces, parece que no tiene claro un horizonte de amortización de 5 años… 🙁
    Imagenio también lo va a meter. Ahora mismo tiene el PVR en red (el “Te lo perdiste”), pero también van a vender el PVR “físico”. Yo creo que sigue siendo mejor el PVR en red, siguiendo la analogía del contestador del teléfono: de golpe, todos los abonados de Telefónica tuvieron un servicio que antes requería comprar un cacharro, conectarlo, ponerle cinta… Muchas barreras para el usuario medio. El beneficio para la operadora fue tremendo, porque ahora completaba más llamadas, con el consiguiente ingreso por establecimiento de llamada más la tarificación de los segundos que tardabas en dejar el mensaje. Win-Win 🙂
    Lo dicho: es mejor un servicio (la operadora pone a mi disposición toda la programación de canales generalistas/temáticos/YouTube), que un cacharro (tengo que acordarme de programar la grabación/encender PC/…).
    La multimedia a la carta dejaría las comidas de conspiración en comidas, a secas.

  • Gonzalo Martín dice:

    PVR en red. Es una idea totalmente lógica: no deja de ser una lista de reproducción construida con un algoritmo basado en tus preferencias y que, en vez de grabar, te resalta los contenidos que quieres.

    Pero eso presupone que toda la televisión está metida en un cable, y que los dueños de los canales aceptan trabajar on demand y someterse a la rudeza de un buscador. Si soy pequeño, pregunto donde hay que firmar, si soy grande buscaré todo tipo de retrasos y negociaré argucias técnicas de todo tipo para salir por arriba.

    Mientras, telefonica tiene problemas, porque los horarios de las teles y su incumplimiento no se han hecho para automatizar las cosas. El PVR no se ha visto, dicen. Y si dices que ya están regalándolo…

    Hay que pensar en un bucle: los que tienen dinero para contenidos sofisticados son los que tienen concesión, como tienen los mejores contenidos tienen audiencia, y como tienen audiencia tienen dinero. Si el mundo ondemand no tiene buen contenido, el lineal seguirá existiendo. La dinámica se rompe si aparecen contenidos ondemand que canibalizan a los lineales, el dinero de la publicidad llega y se reducen los minutos de la tele lineal. Los tiempos en que esto tarde en hacerse son los que marcan la evolución de estas cosas: si yo fuera telecinco, pondría el máximo interés en ordeñar la vaca todo lo que se pueda, porque parece que el margen y la rentabilidad en un mundo sin barreras de entrada no van a ser los mismos: algo de cajón, pasaríamos de oligopolio a competencia perefecta. Pero recordemos que para eso hay que cubrir el 100% no ya de los hogares, sino de las pantallas con acceso a banda ancha y retorno digno de ese nombre.

  • tyfal93 dice:

    No, no digo que Telefónica vaya a regalar el PVR (lo dudo mucho). Digo que adquirir y manejar un PVR es una “barrera de cambio”, y lo comparo con el contestador.
    En nuestro caso, la alternativa sería el PVR en red, no regalar un PVR físico.
    En cuanto a la automatización de la grabación del “Te lo perdiste”, de verdad, con el tamaño de Telefónica, no me digas que no puede pagar una persona que pulse “Record” y “Stop”. Que son sólo 4 canales. Un trabajo a la altura de cualquier titulado de la LOGSE.
    Tecnológicamente hay otras alternativas. Por ejemplo, imagina todos los PVR que hay ahora mismo, grabando contínuamente la emisión para permitirte hacer el time-shift. Si pudieras conectar con ellos y acceder a su disco, ahí tienes la programación de todas las cadenas (se supone que todas tienen alguna audiencia). Coordina esa información en P2P y tienes un BBC player a lo bestia. 🙂