Siempre he detestado esa traducción absurda de revisited que en España ha imperado: revisitado. Le hecho la culpa a que los cultos del lugar veían en los créditos de Brideshead Revisited precisamente eso mientras el locutor decía “retorno a Brideshead”. Porque revisit es en los diccionarios que conozco volver a visitar, es decir, lo que viene a ser retornar. Y en el diccionario de la RAE, no lo encuentro. La novela de Waugh juega con el regreso al comienzo y al final para efectuar una revisión del pasado. Quizá por eso nos sedujo inventarnos la posibilidad de la revisitación. Yendo al grano: leo una entradita de Kevin Kelly en la que resalta tres estupendas profecías de McLuhan, cosas brillantes dichas en 1966 como que “los productos se están convirtiendo en servicios”. Todavía suena moderno. Pero lo que me ha interesado más es la ¿desmitificadora? visión (re-visión, re-visitación) de McLuhan por parte de Kelly, una visión que verbaliza algunas sensaciones que yo he tenido en mi lectura del gurú de los gurúes de la comunicación. Por un lado la de “Un tipo raro. Hablaba con frases crípticas al estilo de un oráculo que a menudo no tenían sentido”.  Por otro, “Citas como estas”, las que he mencionado de modo incompleto, “son de lo mejor de McLuhan. Pero llegó a ellas porque se permitió decir también un montón de estupideces”.  La traducción, es mía. Con todo, sigue siendo interesante.