Si no se ha sabido encontrar la forma de que la sabiduría de las masas diera con los premiados, sí se ha mirado Twitter para estimar qué genera más reacciones en la audiencia televisiva. El blog oficial de Twitter da la relación de mensajes enviados y el valor del hashtag creado para la ocasión, que se dice que ha tenido unas respuesta sonada. Otros observantes producen un curioso gráfico que vincula los picos de mensajes con los momentos de la gala. Hace tiempo que le proponía yo a algunos agentes del mercado que jugaran a cruzar las mediciones de audiencia con los mensajitos de 140 vinculándolos con el minuto a minuto del prime-time. Y a ver qué se aprendía o que estrategias se podían montar para retener público en interrupciones publicitarias o para analizar cualitativamente el abandono o la recuperación de audiencia. Claro que la cuestión es la validez de que algo menos de cuatrocientos mil usuarios enviaran mensajes sobre el conjunto total de la audiencia y de la población. Si se emplea como muestra, sus sesgos pueden invalidar mucho. Pero no sé cuáles son.