El Confidencial Digital suele publicar muchas confidencias relacionadas con el mundo de la televisión y sus productoras. Hoy publican una sobre Veo y el presunto descontento con la gestión confiada al equipo de Ernesto Sáenz de Buruaga. Ese posible desencanto creo que tiene sentido ponerlo en perspectiva con lo que sucediera o sucediese en la época de Melchor Miralles. Mi duda es esta: ¿no existe demasiado empeño en hacer un canal cuyo posicionamiento está demasiado relacionado con la línea editorial del diario de cabecera del grupo – El Mundo – en vez de centrarse en crear un producto de entretenimiento diferente, puro y duro, que busque un nicho muy específico y sea líder y referencia en él? Es como si se quisiera emular la era del gran juego multimedia basado en la influencia de prensa + televisión + radio para crear agenda social y no en verlo como la esencia del negocio, entretener.