Leyendo el comentario de Antonio Ortiz sobre las noticias que reflejan las escasas ventas que obtiene Logitech de su dispositivo GoogleTV no he podido dejar de pensar en ello: Google lanzó el servicio con gran aparato comunicativo (seguramente llevando a un público normal la idea de conectar el televisor) aún cuando no estaba enteramente listo para funcionar. Los grandes proveedores de contenido han bloqueado accesos y todo desprende el aroma de algo atascado. Wave trasladó el sentimiento de la llegada de un nuevo next big thing y la anticipación de Google para hacer una fiesta del televisor conectado se puede decir que tuvo los mismos tintes. Obviamente, Google no va a dejar el televisor (ahí está YouTube) pero el posicionamiento comercial de su versión de la conexión puede haberse dañado o estancado de modo poco halagüeño. Wave hoy vive en los museos, aunque se dice que sus desarrollos sirven para otras cosas. En la fecha del lanzamiento de Google TV creamos un debate sobre su éxito y posibilidades que lo más triste que se puede decir – para Google – es que sigue vigente.