Un fenómeno verdaderamente interesante es la naturalidad con la que ya cualquier persona u organización decide hacer un vídeo y divulgarlo. Es decir, que sucede de modo natural el expresarse en vídeo y sin el peso de lo irrealizable que tenía el mirar a la televisión como ese ente alejado e inalcanzable. Por otro lado sería, pendientes de los televisores conectados, como si el proceso de fin de barreras de entrada se acercara de modo progresivo. Conocí a Daniel González, el responsable de comunicación online de Save the Children, en una conferencia y me encantó su claridad de ideas a la hora de exponer la comunicación de una organización humanitaria y la capacidad que tiene de conseguir que todo el mundo se preste a colaborar con ellos. Daniel me manda ahora el vídeo de su campaña El mapa de las pequeñas acciones, mírenlo porque proponen cosas interesantes. Internet, ese espacio que tanto gusta de ser pasto de noticias negativas cuando de grandes medios hablamos, sigue demostrando que es la poderosa herramienta de desintermediación que tanto repetimos, una dimensión que resalta poco entre tanta vorágine (y tanto hype): la capacidad de crear tu propia agenda pública, elaborar tus relatos y argumentaciones y deliberar sobre ello con tus grupos de interés sin esperar a que te quieran sacar. Tan preocupadas las organizaciones por los riesgos, por otro lado inevitables, de un mundo de comunicación abierta, que se olvidan de dónde reside el valor y en la posibilidad de crearlo. Menos ruido y más contenidos propios debiera ser la consigna. Save the Children se lo toma en serio.