Roger Cusa me envía su libro: ha creado un inteligente resumen de casos y pasos de lo que supone crear un proyecto para vídeo online. Es interesante ver como modelos y propuestas que eran la comidilla de los blogs en los que hablábamos de televisión 2.0 (qué horror, qué viejo se queda todo) tienen ahora su vigencia. Más aún, el televisor conectado va a volver a ponerlos en la mente de muchos. Al ver la web de Episodius, su empresa, veo que están tratando de hacer cosas que veíamos allá pero que no lográbamos hacer acá, quizá está llegando el momento de mercado y eso me hace sentir un poco dinosaurio pero, al mismo tiempo, triste porque ya no estoy en esos temas. Algún día contaré lo que me pasó con una propuesta de proyecto tube que le hice a una conocida academia de un arte del que se habla mucho. Dos cosas me ha gustado mucho compartir con Roger (es decir, que coincide con mi pensamiento). Primera, la desmitificación de la técnica y los medios técnicos: yo suelo poner el ejemplo de Jeff Bezos explicando la compra de Zappos para mostrar cómo no importa tanto la solvencia técnica como tener algo que decir. Por supuesto, esto ocurre porque el público – eso creo yo – domina cualquier propuesta estética que se le haga en términos audiovisuales y acepta cada contexto. Segunda: empezar, empezar y empezar con lo que tengas, sobre todo no esperes. Suelo recomendar a los artistas visuales que si esperan al estado para que les financie no van a ningún lado, y que si esperan a la publicidad, tampoco. Es la era de la desintermediación y cualquiera puede empezar a hacer algo. Nadie dijo que fuera fácil, no se trata de eso. Se trata del empoderamiento que producen las herramientas modernas de comunicación.