Que Samsung haya empleado unas imágenes de 2001, Una Odisea  del Espacio para defenderse de las acusaciones de plagio de Apple, tiene una paralelismo inevitable con la famosa carta que Groucho Marx escribió a Warner cuando ésta le dijo que no podía hacer Una Noche en Casablanca porque eso violaba sus derechos sobre el clásico de Michael Curtiz. “What about “Warner Brothers”? Do you own that too? You probably have the right to use the name Warner, but what about the name Brothers?”. Parece que la historia real es que los Marx utilizaron una indagación sobre la trama – iban a hacer realmente una parodia de la película – para hacerse publicidad a costa de una reclamación absurda. Sea como sea, el anecdotario al completo no deja de ser un ejemplo del desvío de los equilibrios de la “propiedad” intelectual hacia escenarios poco favorables para el público, el beneficiario teórico principal de la existencia de creación e innovación. El gurú de las patentes que está empleando El Mundo y media red para hacer sus comentarios sobre el caso Samsung dice que sería sorprendenteamazing – si se aceptara el argumento “2001″. De paso: en el III Foro Digital que se celebra durante el Festival de San Sebastián estaré compartiendo mesa con Nacho Vigalondo y con David Bravo para hablar de transmedia y propiedad intelectual. Tantos subversivos en el programa, me tiene conmocionado. Me he hecho una promesa: intentar no hablar de la ley Sinde y sí de creatividad, autoría y comercio. Es que creo que eso sirve más.