Me ha llamado mucho la atención el perfil techie del blog de Youzee. A saber: adoptan el estilo épico de las start-ups tecnológicas, hablan de lenguajes de programación… Desconozco muchas cosas de Youzee (aunque, los mentideros del mercado cuentan muchas cosas no sólo de Youzee, sino del tremendo movimiento de webs de alquiler y visionado de películas que se está produciendo, todo ello unido a la incertidumbre sobre qué pasará con los cierres de webs) pero, ver esta forma de comunicación me inspira dos cosas: una, que seguramente es una estrategia de relaciones públicas acertada ganarse y crear vínculos con el núcleo duro internauta, techie y “apasionado” del social media que, sobre todo, es especialmente enemigo de la retórica de la industria del entretenimiento y del ministerio de cultura. Además, de momento no hay una base real de televisiones conectadas, así que moverse bien en los entornos del friquismo no es mala idea. Sobre todo con algunos chascos que pueden producirse cuando se vea que lo que se tiene como panaceas para ver películas, no lo son. La segunda es que vienen sugiriendo un diseño de consumo para soñar, una plataforma que integraría todas las cosas que se espera de la forma de consumir contenidos en la era social. Eso está muy bien, pero la cuestión final a la que se enfrentan todos los servicios sigue siendo la misma: qué catálogo pueden ofrecer. Éxito y premio de usuarios puede facilitar el catálogo, pero el gran dolor de muelas para todos los que quieren jugar esta partida está ahí. Por conseguirlo, por pagarlo y por amortizarlo. Yo estoy impaciente por ver cómo salen todos.