Tercera entrega de mi cuota mensual para el vídeo que quiero ver. O en busca de la independencia de la era de la desintermediación. Reflexión inicial: ¿se reproduce también en el mundo nuevo de la red indie el fenómeno de la industria tradicional en el que los Estados Unidos se convierten en el centro de atracción de talento y opciones? No creo que sea necesariamente así y no he reflexionado mucho sobre ello, pero la riqueza y variedad de proyectos que se logra en las webs de recaudación norteamericanas no se ve en las otras que conozco. A ver si alguien me informa de plataformas en francés, alemán, italiano, árabe, chino o japonés. Aunque no entienda todo. De modo rápido: desde Tel Aviv, un proyecto de ficción de dos mujeres soldado perdidas en el desierto que hace, en su título, un juego de palabras entre desierto y deserción. En Indiegogo. Como Wert quiere perseguir a unos malditos libertarios como a traficantes de drogas, un documental sobre las razones de la prohibición de la marihuana: de lo más interesante el teaser. Siguiendo el tono activista, este otro documental sobre James Meredith, héroe de los derechos civiles en Mississipi, tiene una pinta estupenda. Para fans de las posibilidades de lo que llaman gobierno abierto y la política de la era de la red, una historia mucho más interesante que la de nuestros quince-emes y otras hierbas (dicho con perdón): en plan Michael Moore unos tipos que se dedican a escribir leyes vía crowdsourcing y se las llevan a los congresistas. En Kickstarter aparece una osadía de lo más interesante: gente que quiere cambiar la forma de las retransmisiones deportivas creando un canal para competiciones de frisbee (¿pero es un deporte?) que quiere ofrecer valores de producción profesionales en entornos pequeños. Para terminar, en Lanzalo, Yababú!. un estupendo proyecto de animación para preescolar, válido para cualquier idioma y con una explotación que incluye hasta su tienda de camisetas. Monísimo. De verdad.