Me corrijo: lo que está a nuestra disposición en los servicios de financiación colaborativa en red (crowdfunding) sí es mejor que La2. La razón tiene que ver con la imposibilidad de que una televisión pública pueda realmente cumplir con sus fines, tesis denostada por mis lectores habituales más habituales. Pero me mantengo. La libertad que concede el proceso de desintermediación sigue generando decenas de proyectos que buscan y consiguen su espacio de modo autónomo y que cubren los intereses de las minorías. O los intereses de quiénes los crean, que es mucho más importante en mi opinión. De interés este mes cómo Iñaki Arteta, autor de diversos documentales sobre los problemas del conflicto vasco, anuncia que recurre al crowdfunding pues «la búsqueda de subvenciones y otras vías de financiación ha sido, hasta la fecha, infructuosa». No recurre a ninguna plataforma, directo a Paypal. Una vez más, la clave de la autonomía creativa reside en no esperar y en construir tu audiencia. Repaso webs españolas, sin tiempo para mirar otras, y decido entregar mi cuota mensual a: 1) un interesante proyecto que mira a la creación como una especie de suma de patologías psíquicas que han de verse como positivas; tiene un planteamiento estético y de producción y distribución ambicioso: Creación 2)Cuatro Verdades: fragmentos de una película occidental” es un proyecto que – esto es un chiste privado – sólo podían pensar intelectuales cubanos; complejidad intelectual y sensualidad simultáneas 3) La Caputxeta Galàctica, una mezcla de vídeo y performance muy sugestiva (vean el vídeo) que, inevitablemente, me ha recordado a La Galeta Galàctica del adorable Jaume Sisa/Ricardo Solfa, y 4) Algo que conecta con la infancia de los de mi edad y que ya no es nada tan artístico como mis otras elecciones sino un documental hecho para lamentar el fin de la fabricación del Subbuteo, esa evolución del fútbol de chapas que era tan, tan, bonita. Subbuteopia, se llama.