Se acaba de presentar la revista Poliedro: a mi y a otras personas nos pidieron una visión de aquéllo que habría que contar en, al menos aparentemente, oposición a lo que un diario como El País pudiera hacer o hace con su suplemento cultural. Mi propuesta tiene que ver, esencialmente, con lo que creo es fundamental para asumir la producción cultural del siglo XXI y que no es otra cosa que la desintermediación. No obstante veo resistencia en alguno de los colegas de número a renuciar a ser mediado, confiriendo un papel a los medios que, simplemente, es inncesario y que sólo perpetúa las causas de la crítica que se suele hacer a estos medios. Se trata de, simplemente, escoger tu camino. Porque se puede.