Basta con leer la sinopsis para ver que estamos ante el producto audiovisual más provocador que se ha visto en Carpetovetonia en años: «“El Ultimo Roble” narra los relatos de varios personajes involucrados en una historia paralela donde Euskadi consigue la independencia en el año 1996. Un fatídico golpe de estado, una intrigante conspiración política y la inminente llegada de una guerra civil por la conquista de Álava son solo algunos de los eventos que te mantendrán al borde de tu butaca». ¿Han respirado? Se trata de un curioso proyecto que pide 25.000 euros por financiación colectiva y que tiene una estructura extraña: el promotor señala que tiene una productora norteamericana y que los fondos vienen o vendrán de allí. Aunque todo es, inequívocamente, indie. Dos millones y medio sería el presupuesto, pero se rodaría casi todo en castellano: ¿verdad que industrialmente es rara, rara y como complicadamente viable con la legislación que tenemos y la comercialización que se puede esperar?. En Deia, se dice: «La actriz Yannick Vergara matiza: “No es una película partidista; lo importante es el interior de los personajes reflejado en un marco concreto”. Y ese contexto ficticio empieza con un nuevo mapa político: Gipuzkoa y Bizkaia formarían la república independiente de Euskadi en 1996, en plena guerra de los Balcanes, en una Europa que no supo reaccionar a tiempo. Un estilo americanizado bajo los parámetros del thriller y la acción le daría un toque “postapocalíptico”. “Tiene mensaje y entretenimiento”, comenta el director. “La historia, poco a poco maduró hasta hacerse más creíble y menos surrealista”, explica, aunque cueste lo suyo». Cuesta, pero qué coraje: pedir dinero al público en una parte ínfima supongo que sirve para crear una base de marketing. Apuesta: una cosa como ésta que se hace al contrario de todo lo que tiene el sistema previsto, desde dinero americano para diálogos en castellano hasta la temática, va a tener un duro y difícil parto. Pero… es supersugerente. Y quiero que les salga.