La aparición de plataformas de recaudación para lo que denominamos financiación colectiva es casi una avalancha. ¿Hay mercado para todas? ¿Tiene sentido? Por una lado, se produce un fenómeno de verticalización, crear espacios especializados por temática. Y eso seguramente es bueno. Puede que otros aspiren a venderse a un gran grupo internacional del tema. Se verá. La pregunta es ¿dónde reside el valor de las plataformas? Arriesgo una postura: la primera propuesta real de valor reside en mecanizar y tener listo un sitio donde poder explicarse y cobrar sin preocuparse de mucho más. Pero, si todo se reduce a esto (teniendo en cuenta los costes de las transacciones y las limitaciones de tiempo) es fácil para cualquiera hacérselo por su cuenta y con Paypal. “El Último Roble” o “1980” han optado por esto. Al final, el valor de la plataforma reside para mi en dos aspectos: en la capacidad de visualizar el proyecto y atraer público objetivo y el disponer de analíticas potentísimas del funcionamiento de la recaudación y las campañas que den una información excelente para ampliar el porcentaje de éxito de quienes participen. Creo que todos van atrasados en esto (las de Kickstarter, son las más interesantes a mi juicio), pero seguramente las españolas (que espero que no quieran ser únicamente locales) me parece que están pendientes de un desarrollo atractivo en este campo. Ruego correcciones y opiniones.
29 junio, 2012 2:15 PM
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1. Escrito por Bianka Hajdu
29/jun/2012 a las 5:15 PM
Si lo miramos desde el punto de vista del mecenas, sobre todo el sistemático y repetidor, está el valor que aporta cualquier mercado en términos de capacidad de comparación. Visto así, en realidad a ese mecenas que vuelve una y otra vez, el que invierte y dona cada mes, lo crean las plataformas ya que su comportamiento no sería posible sin ellas.
2. Escrito por Gonzalo Martín
29/jun/2012 a las 7:04 PM
El hecho de que haya “mecenas” que de modo sistemático acudan a las plataformas me parece que es aún una cuestion pendiente. Pero no me parece descartable el día que las Fundaciones tengan acuerdos o utilicen estas canteras de proyectos para honrar proyectos según sus objetivos. Me parece una línea clara de trabajo.
Conversando hoy con Versvs, Antonio Ortiz e Iván Fanego, se decía que otra fuente de necesidad es la legitimidad que confiere el hecho de que intermedien las plataformas: nadie se va a ir con el dinero a medias y solo se recibe si se cumple el objetivo. Pero esto tampoco nos garantiza que todo el mundo vaya a cumplir lo prometido. La garantía es aún débil. Aunque tampoco conocemos pufos.
3. Pingback por Libro de gestión personal de conocimiento: crowdfunding en jarche.com | Bianka Hajdu
29/jun/2012 a las 7:16 PM
[...] una relación de cierta cercanía. ¿Será que la crowd del crowdfunding se construye en las plataformas? ¿O seré yo que me incomoda contemplarme como parte de una multitud? Posted jun 29 , 2012 [...]
4. Escrito por Fernando Hugo
30/jun/2012 a las 10:46 AM
Interesante cuestión. E interesante que hayas visto los posibles intereses de algunas de dichas plataformas.
Lo que sí es cierto es que, desde el punto de vista de los creadores, sí que es cierto que roba tiempo este modo de producirse. Como la mayoría, imagino, tendrán otros trabajos para sobrevivir, puede que delegar sea una opción a considerar. A no ser que, a partir de ahora, en los equipos (de webseries, de cortos, de otro tipo de proyectos) empiece a incluirse a un productor que incluya en sus conocimientos el mantenimiento de webs y plataformas, para que no se necesite acudir a otros.
Tampoco es mala cosa: un nuevo puesto de trabajo, o bien una ampliación de habilidades para la vieja figura del productor que buscaba financiación mediante subvenciones.
Como dices, se irá viendo, poco a poco.
5. Escrito por Fernando Hugo
30/jun/2012 a las 10:47 AM
Vaya, acabo de releerme, y qué horror. Disculpen que me haya repetido con lo de “sí es cierto”.
6. Escrito por Gonzalo Martín
30/jun/2012 a las 11:40 AM
Tengo una objeción y una aclaración que hacer: ¿por qué es perder del tiempo? ¿no es el mismo tiempo dedicado a buscar productor, por ejemplo? ¿no es el tiempo dedicado a ganarse la vida? Simplemente, no entiendo por qué la creación y el creador son tan especiales como para considerar que la forma de financiar sus trabajos está fuera de sus obligaciones personales, o que robe tiempo. Y ahora la aclaración: son muchos los que insisten en que ya no puede haber productora sin especialista de marketing dentro, porque los proyectos se han de mover como un conjunto en busca de audiencia desde el día uno de su gestación. La interacción con el público que debe verlo, es una interacción que se traduce también en la financiación y en la extensión hacia nuevas obras (remezcla y evolución) de lo que el “creador” original genera. La mutación hacia el modo de producción de la economía digital es esta: la tienes en el software libre. Fíjate en el post de Amanda Parker: ella decide ser el centro de su proyecto y como gana libertad creativa real es siendo dueña del proceso de negocio. La comunidad de seguidores se convierte en la nueva forma de ver la clientela. Y te llevan en volandas.
7. Escrito por Fernando Hugo
30/jun/2012 a las 4:36 PM
No me has leído del todo, o yo no me he explicado bien. Hablaba de pérdida de tiempo en cuanto a que los creativos necesitarán tener, mientras sale o no sale el proyecto crowdfunding adelante, otros trabajos alimenticios. No me imagino yo a los autores de The Wire creando esa serie, investigando para esos guiones, y, a la vez, gestionando sus redes sociales y buscando financiación.
Me parece que el caso de Parker, si lo entiendo bien, es el de la cantante, y en la música (muy distintas al audiovisual en muchos sentidos) todavía genera valor la propia imagen: el artista es en sí el que sale al escenario. En el audiovisual, los que crean están detrás.
Es perder el tiempo, en cuanto a que de esto, de momento, casi nadie vive; se necesitarán trabajos alimenticios para pagar hipotecas, alimentar a los hijos, comer… Vamos, lo usual. Todavía me pregunto cada día de qué habrán vivido los chicos de El Cosmonauta todos estos años. Tendrán otros trabajos, ¿o no? Y recuerdo que no es una crítica, que yo puse dinero y tal; o sea que el proyecto me llama. Pero todos tenemos gastos. Y, si no me equivoco, en su equipo tienen gente dedicada sólo a las gestiones de marketing. No digo que nos empeñemos en la especialización (nadie lo hace ya, de todos modos; en mi próximo corto, la de fotografía sabe de dirección de arte, el de montaje sabe fotografía…) sino, si acaso, en la división de tareas o de tiempo. No se trata de encerrarse en la torre de marfil, y será positivo que guionistas y directores tengan sus blogs, sus cuentas en diferentes redes sociales, sus propias webs… Claro que sí. Pero todo el mundo no puede saber de todo. Quien mucho abarca, poco aprieta. No es lo mismo la dedicación que le puede dar alguien que se especialice en mercados y financiación solamente, que alguien que tenga que idear personajes, planos, ritmo, tono, etc, y a la vez tenga que buscar público y que a la vez tenga de 8 a 20 otro trabajo que es el que le alimente.
Como comenta normalmente la web “Patrulla de Salvación” dedicado a la literatura actual, y que mucha, muchísima caña, a las generaciones de ahora de escritores españoles, no se puede escribir una obra maestra y pasarse, a la vez, el día en twitter, facebook, etc, además de dar clases, buscarte la vida para comer, etc. Bueno, habrá quien pueda. Todo lo decidirá el tiempo. Llegado el momento, iremos viendo si la figura del guionista/director/productor/experto en marketing da grandes obras (comparables a las grandes del viejo paradigma), o da simplemente obras.
Pero totalmente de acuerdo en lo de que ” ya no puede haber productora sin especialista de marketing dentro, porque los proyectos se han de mover como un conjunto en busca de audiencia desde el día uno de su gestación.”
Es lo que yo decía en mi post correspondiente sobre esto de los misterios del mercado, y, en parte, lo que yo sugería en el anterior comentario.
8. Escrito por Gonzalo Martín
30/jun/2012 a las 5:18 PM
Es que yo no entiendo esto de los “trabajos alimenticios”. Todos lo son. No entiendo eso de la presunta desgracia de no poder vivir de lo que te gusta. Los chicos de El Cosmonauta lo que tienen claro es que tienen el derecho a intentarlo, pero no el derecho a obtenerlo, eso es fruto del mérito y/o la suerte. Y en una cultura convergente, el esfuerzo de difusión, cooperación y cocreacion forma parte del modelo intrínseco e inevitable de producción. Al menos si quieres empoderarte y ser “autónomo”. Más tiempo se pierde con un guión en el cajón o esperando a que le guste el de la tele. No creo en el presunto drama del “amateurismo” o de un funesto part-time. Todos los grandes creadores de obras maestras han trabajado part-time hasta que han dado con una. Con una popular, claro está. Y el grueso de la creación, alta o baja, siempre ha sido part-time. Por ejemplo: un Muñoz Molina que vive de cargos institucionales y que le pagan por escribir en periódicos, ¿cómo hace para escribir sus obras maestras? Si lo son, que cada uno dirá.
Parte del problema es pensar que eso que llamamos ahora “redes sociales” son el canal y el fin, cuando lo real es crear redes y no usar redes por citarme narcisistamente a mi mismo y no ande con tiempo de encontrar el enlace.
9. Escrito por Fernando Hugo
1/jul/2012 a las 4:56 PM
Bueno, supongo que hay que vivirlo para entenderlo. No creo que se trate de “creer”: es una realidad. Yo la conozco; muchos casos.
Si estás de 8 a 20 trabajando, qué sé yo, de cámara o de montador en una televisión para pagar las facturas, tienes tiempo justo para escribir o para dirigir tus propios proyectos; no para escribirlos, y dirigirlos, y crear redes y promocionarlos. No hay horas. O cada proyecto tardaría en salir adelante 5 o 10 años. O los autores tendrían que pasarse todo el tiempo trabajando, no tendrían vida, y tampoco creo que sus obras resultaran buenas (si no se vive, ¿de qué vas a escribir?).
El ejemplo de la literatura es, en parte, cierto: la mayoría de escritores no viven de la literatura. Pero Muñoz Molina, o Marías, o Reverte, sólo hacen eso: escribir en sus ratos libres. No hacen de editores, distribuidores, etc. Ni siquiera ellos tienen tiempo de todo.
10. Escrito por Fernando Hugo
1/jul/2012 a las 5:26 PM
Por otra parte, yo no defiendo la obligación de que todo el que escriba un guión o dirija un corto gane dinero y público porque sí. No era ése el debate, y claro que depende del talento y de la suerte. Nunca he dicho lo contrario. El drama no es que alguien tenga talento y no viva de ello (sí es un drama para los demás, para los que conocemos ese talento, y vemos triunfar a mediocres subvencionados); el drama es que alguien tenga talento, y su trabajo habitual le impida erigirse como ese hombre orquesta que crea, realiza, produce y distribuye. El audiovisual es un proceso colaborativo. Hacerlo todo una sola persona es improbable, y, probablemente, contraproducente.
Yo hablaba del tema de las plataformas que, sin duda, aportan ventajas a la hora de delegar en gente que sepa más que uno sobre el tema del marketing, etc. Pero si puedes, y quieres, claro que sí, sáltate también ese paso, ya lo he dicho muchas veces: mientras menos intermediarios, mejor. Pero creo que tener a una persona en el equipo (alguien de producción con esos conocimientos que señalabas) puede dedicarse a estas gestiones.
En otras palabras; delegar en alguien de TU equipo, y no delegar en un intermediario (plataforma de lanzamiento).
11. Escrito por Isabel
5/jul/2012 a las 1:03 PM
“Más tiempo se pierde con un guión en el cajón o esperando a que le guste el de la tele”
Toda la razón, mejor invertirlo en explorar/inventar caminos