Escucho cada vez con más frecuencia este argumento exhibido ante la idea de lo que, por resumir, llamaríamos cultura libre o, en general, a la difusión de copias (inevitable) sin el consentimiento del autor, no hablemos de un precio, etc. etc. Lo suelen decir personas, además, poco sospechosas de ser simpatizantes de las prácticas abusivas de determinadas entidades de derechos o multinacionales en modo malvado-on. Lo que se quiere decir es que si tu tuvieras que ganarte la vida con esto (cultura, música, películas, libros, etc.) no argumentarías de la misma manera. Opino que es un argumento tramposo: a) porque ganarse la vida de una forma es una opción personal, no algo que los demás debamos resolver b) porque si se trata de tener un modelo de negocio es responsabilidad de quien tiene que vender y no de quien tiene que comprar y c) porque no hay forma de garantizar el que todas las ambiciones y aspiraciones de todas las personas que pretenden realizarse mostrando su talento creativo puedan llevarse a cabo.