Suscríbete: ENTRADAS | POR E-MAIL | COMENTARIOS | ¿TWITTER?

Más desintermediación: la boda real británica en directo a través de YouTube

No es el primer gran directo institucional, recordemos la toma de posesión de Obama. La señal oficial era en ese momento libre para todo el mundo y todas las estrellas del online y de las noticias del momento se lanzaron al streaming, algunos como CNN con interesantes innovaciones luego muy imitadas. El hecho de que el canal de YouTube parezca pertenecer directamente a la familia real del Reino Unido y que pueda verse la señal en directo sin pasar por la BBC – aunque la produzca – debemos verlo como dentro del proceso que, tarde o temprano, debiera cuestionar el privilegio de las licencias de broadcast. No es viable hoy, debiera serlo mañana. Una institución (una empresa, un individuo) puede dirigirse a todo el mundo realmente a su antojo, hecha la salvedad de que alguien debe asumir determinados costes como producir la señal y pagar por el ancho de banda: las puertas de entrada se derrumban poco a poco. Hasta Amazon va a dar ya servicios de streaming en directo. Este acontecimiento, además, va a reforzar la posición de YouTube como proveedor de noticias. La entrevista a Zapatero, más las anteriores que lleva haciendo desde hace más un año con líderes mundiales y estrellas de la música cada vez tienen menos tiempo entre unas y otras y ofrece a los entrevistados cobertura mundial. Y el televisor conectado ya está ahí.

Los directos de YouTube

La aparición del servicio de directo para partners de YouTube me ha recordado que hace casi exactamente un año que se anunció la compra por parte de Google de la firma Episodic, una compañía que se dedica(ba) a desarrollar plataformas integradas de gestión de vídeo para entornos profesionales y de comunicación institucional, con directo, monetización, gestión de contenidos, etc. Una plataforma de publicación muy parecida a lo que hace el más conocido en ese área, Brightcove. Si bien este servicio de directo y esas plataformas son cosas que parecen distintas, cabe preguntarse hasta qué punto al iniciar el servicio de directo y partners no podremos ver en el futuro próximo la extensión de este servicio a ese tipo de usos y todo tipo de usuarios: al fin y al cabo, son servicios por los que se puede cargar un precio y el uso del directo por las empresas no ha hecho más que empezar. De la misma forma, si GoogleTV y sus clones terminan siendo lo que potencialmente puede llegar a ser, se puede llegar al entretenimiento y la retransmisión en directo casi de masas, como las transmisiones del cricket hindú anunciaban. De momento, UStream, los reyes junto a Livestream y Justin.TV de estas cosas, no parecen estar preocupados, pero hay quien les dice que deben: porque los bolsillos de Google son infinitos.

Los canales de YouTube y sus contextos

Iba a titular esta entrada de esta guisa: ¿A quien quiere Google tomar el pelo? Unamos algunos puntos: hace tiempo que YouTube es un verdadero productor de noticias originales y capaz de funcionar como una especie de CNN que todavía no ha terminado su parrilla. Una tendencia que podemos corroborar cada mes, como el anuncio de que transmitirán en directo el debate Rajoy/Rubalcaba (ojo a lo que supone de desnudez de la televisión pública y su justificación, tesis en la que me discuten a fondo) o, como ahora mismo, poder ver la hajj anual en La Meca en directo, algo impensable no hace tanto tiempo. Los canales que vienen anunciándose por filtraciones periodísticas desde hace meses y que generan interpretaciones un tanto intoxicadas, son por fin una realidad pública. Lo que vemos es a Google pagando dinero por contenido original con valores de producción profesionales a cargo de organizaciones profesionales de contenido, incluso de las que son tradicionalmente únicamente de texto (algo que ya no es o no debiera serlo nadie). Un movimiento, en mi opinión, con muchas razones por detrás: la difcultad de que el big content licencie en buenas condiciones su contenido (pues siempre lo han visto como un depredador de su negocio), la obviedad de que el contenido profesional es el más visto de modo consistente, el hecho de que los anunciantes poderosos quieren contenidos en los que sentirse cómodos y con alcance y, por último, porque si quieren que los consumidores corrientes adopten GoogleTV tiene que haber algo dentro. ¿Qué se ve ahí? es lo que la gente querrá saber. Mientras, Google dice que no quiere competir, sino colaborar con la industria. Lo hizo un nerviosísimo Chad Hurdley hace algún tiempo en Cannes para mostrar que no eran una empresa de vídeos de gatos y bebés y lo hizo hace poco Eric Schmidt en su intervención en el MacTaggart (también en vídeo). A mi todo eso me recuerda a mis años en la consultoría de organización, cuando algunos prohombres de la gran distribución me recordaban un discurso del fundador de Leclerc en el que, lejos de ser contemporizador con la industria de la alimentación siguiendo la corrección política de que fabricantes y distribuidores eran socios, resaltaba más bien que se trataba de una guerra a muerte por los precios y las condiciones de pago. Lo que parece inevitable ver es una guerra a muerte por la preeminencia en el negocio de venta de espacio publicitario y, claro, por el negocio de pago por visión. Seguramente de todos los nuevos entrantes, Facebook incluido. Pero falta tiempo – cuánto, es la pregunta – para que el equipamiento de los hogares permita decir abiertamente que estamos compitiendo por lo mismo.

Se confirma el uso de YouTube Live en G+

Pepe Cerezo me avisa de que Google+ incorpora el vídeo en directo a sus hangouts. Y recuerda que en un comentario en su página ya lo hablábamos. Era inevitable: tiene una lógica aplastante y, aunque ha habido varios intentos algo infructuosos de crear videochat con cierta capacidad realización y concebirlos como party o performance (recordemos el caso de Operator11 y su imitación extinta en Yahoo Live), hay que intentarlo de nuevo: llegar demasiado pronto a un mercado es una de las cosas más recurrentes en los negocios tecnológicos, me parece a mi. Pero, tras ello, todo el potencial del chat vinculado a los contenidos profesionales a los que Google se está dedicando con fruición. Google, Netlix, Hulu… las nuevas networks peleando por los mismos consumos de siempre entrando por el cable del teléfono y subvirtiendo el orden establecido. En fin, me marco una de gurú de cuarto de estar, en el primer trasteo del G+ ya le vi la gracia. Ahora, Giga Om le hace la cojopregunta al director de producto de YouTube Live y éste le dice que trabajan en ello: ¿te avisará el sistema cuando un amigo entre a ver un partido de fútbol en directo? Venga, apuesten. Siempre digo que el nuevo paradigma no es sólo donde quiera, cuando quiera, con el dispositivo que quiera, sino que hay que añadirle el con quien quiera.

YouTube aproximándose a una televisión de noticias a toda velocidad

No he visto ningún medio local y entre mis lecturas foráneas ningún comentario en los grandes medios sobre la espectacular presencia que está tomando YouTube en la provisión de noticias de actualidad, con contenido original. Uno esperaría los típicos reportajes con preguntas inquietantes por parte del oficio periodístico acerca del futuro de las empresas de medios actuales. Algo comentamos ya, pero a falta de otras confirmaciones mi sensación (es decir, mi percepción) es que el fenómeno se acelera y adquiere una velocidad de crucero que presagia un proceso de consolidación de una fuente de noticias permanente y diaria. No sólo la última boda real (si las monarquías no declinan, vendrán más bodas y, obviamente, estarán en YouTube), también se ha transmitido en directo la beatificación de Juan Pablo II, se asocia con PBS para transmitir en directo una entrevista con la próxima celebridad de la astronáutica y, lo más interesante por la preparación y el cuidado con que se ha hecho, la cobertura de los carnavales en Brasil. Véanse el canal para ver la sofisticación de la producción con el Banco Santander de patrocinador. Este cuidado puesto en este último me hace pensar en un futuro (no es nada original decirlo, pero conviene airearlo a ver quién opina y qué pensamientos provoca) en el que no haya nada sin directo y en el que YouTube, sólo o en compañía de otros, se haga el centro de decenas de directos diarios noticiables que antes eran cosas de lo que llamamos cadenas. Al principio de esto del vídeo online siempre trabajamos en la fe de que, algún día, todo el mundo tenía su televisión.

El live streaming de YouTube presumiblemente tendrá una monetización “convencional”

Si bien cabía la opción de especular acerca de si YouTube adoptaría un enfoque de venta de servicios en forma de plataforma de sus servicios de directo (más estilo Brightcove, aunque fuera como una de las opciones), lo que parecen pensar en este momento es en seguir la vía que se sigue con los vídeos bajo demanda: asociar publicidad y compartir ingresos. En una entrevista de Beet.tv, nos cuentan el mantra habitual de estas cosas: que todo el mundo está emocionadísimo, que se reinventan la compañía y que lo primero es ofrecer una gran experiencia de usuario para ver luego cómo se cobra. Quién tuviera la pasta para hacer lo mismo si no es allá. Sólo al final tímidamente se reconoce que no creen que la forma de monetizar sea muy diferente a lo que tienen ahora.

Comentarios desactivados en El live streaming de YouTube presumiblemente tendrá una monetización “convencional”

YouTube camina de modo continuado hacia la producción original (¿sin riesgo financiero?)

El esperado estreno de Girl Walks into a Bar en YouTube, un largometraje sin salas de cine, indie pero con estrellas, pone de forma cruda encima de la mesa el rol cambiante de YouTube. Con mucha seguridad condicionado por lo que sus propietarios esperan que sea el mundo tras el lanzamiento verdadero de GoogleTV (tanto ruido hasta ahora, tan poca realidad de momento) y tras la constante y dificultosa búsqueda del contenido premium de las majors que sí tiene una oportunidad en Facebook (por eso se contrata a ejecutivos de la gran distribución), YouTube muestra ya abiertamente una política de generación de contenidos de calidad sin ambages: la compra de Next New Networks destinada a atraer y consolidar el talento emergente, sumada a las transmisiones de deportes en directo, emplear su plataforma como espacio de contribución de largometrajes patrocinados por marcas y con grandes creadores, o su creciente impacto en la producción de análisis político (incluso entrevista original, sin otros intermediarios, al Speaker de la cámara de representantes de EE.UU.), todo marca un continuo hacia ser lo que potencialmente puede ser: el distribuidor de contenido para todo el mundo. Mucho más cuando su involucración financiera parece ser escasa, nula o sólo objeto de rumores y, más importante aún, cuando todos estos contenidos nacen sin restricciones territoriales aparentes de derechos para su visionado online. Girl Walks Into a Bar cuesta un millón de dólares (bajísimo para el talento que lleva) y tiene el patrocinio de Lexus e interrupciones publicitarias. Como la tele. ¿Quién teme al futuro?

Un abrazo a un par de invasores

Recuerdo una mañana paseando por Hollywood Boulevard con Isidro Jiménez. Se moría de la risa cuando descubrió una cadena de comida norteamericana que seguro que más de uno y más de dos nos ha hecho abrir los ojos por su concepción imposible no calificar de choni y hortera: Hooters. Después no paraba de reirse con las pintas de algunos de los personajes que caraterizan a históricos de Hollywood frente al Teatro Kodak. Al bueno de Isidro le han nominado (junto con Reyes Abades, un clasicazo y otra estupenda persona) al Goya 2013 a los mejores efectos especiales por Invasor. Su dirección de efectos digitales puede verse en YouTube. Le felicito a él y a Maria José Martín, la directora del Departamento de Cine y Televisión de Telson. Ojalá ganéis. Y, si no, no es poco.

¿Qué hay de mágico en los google hangouts?

En la Red Innova, Javier Arias llevó a cabo una muy bien hecha presentación de Google+. Sin embargo me pareció, dicho sin ánimo de degradar su trabajo porque es un excelente presentador, más una charla-anuncio que una comunicación, algo que en los orígenes de los eventos del dospuntocero era bastante denostado por los asistentes: no queríamos ver charlas-producto, pero veo que la tendencia de los últimos actos a los que voy es reforzar la intrusión del patrocinador al que, francamente, entiendo: los logos en las paredes y folletos me da que molan poco para el dinero que cuesta. El mundo no iba ser perfecto. Mis comentarios son tres: a) llama poderosamente la atención que un portavoz de Google admita en público que es una red social, a la que en este caso se le añadió el calificativo de mágica. Hasta hora era una “capa social” añadida a los productos Google porque no, no competimos con Facebook. Creo que nunca nos lo creímos, así que queda bien admitirlo b) es particularmente llamativa la insistencia de todos los portavoces de Google en resaltar los hangouts (videochat, para entendernos) como gran diferencia de su red social, en este caso Javier dijo que esta característica particular también era mágica c) pareciera como si se quisiera correr una cortina de humo sobre el pasado insistiendo (no sólo Javier, se la he escuchado a otros portavoces) en lo original, único, innovador y salido de la nada: he llegado a oir que nunca antes los particulares (y las empresas) habían podido transmitir su vida en directo. Lo cierto es que los hangouts se parecen muchísimo al Operator11 que inició Josh Harris (por cierto, en Madrid), a un servicio abierto y posteriormente cerrado por Yahoo que copió de Operator11, que ya por Qik hay mucha gente que ha retransmitido y retransmite con sus bodas y otros menesteres, que existe Kyte (por cierto, con Telefonica como inversor si eso no ha cambiado), que existe Justin.tv, Livestream, UStream o la peligrosa transgresión de Chatroullete y, por supuesto, nada como Skype ha mejorado la relación visual entre abuelos y nietos a distancia. Quede claro que los hangouts están muy bien hechos, que tienen un alto poder para introducir valores de producción propios del entretenimiento como proponía Operator11 (lo hace Connan O’brien, uno de esos artistas que se empodera) y que comprendo que se busque la diferenciación para atrar a la gente a una red que parece que no usamos, pero de ahí a la magia y a la innovación total, me parece que resulta, como la primera muerte de Mark Twain, una noticia algo exagerada.

Comentarios desactivados en ¿Qué hay de mágico en los google hangouts?

Una ampliación sobre el estado de la cuestión del cine español

Anoche me tropecé con un editorial no muy lejano del número 865 de Cineinforme (es papel, no hay enlace). Su director, Antonio Carballo, comenta la aparición también reciente de un informe que, Enrique González Macho, presidente de la Academia, ha realizado sobre el “estado de la cuestión” del cine español. Un informe que se basa en entrevistas a los integrantes del sector y en el que no se dice, en el fondo, nada que no se sepa y, como ya advierte Antonio Carballo en ese editorial, nunca se hace. Cuando lo leí, tuve la misma sensación de cierto aburrimiento de leer siempre más o menos de lo mismo y de lo extremadamente trillado y socorrido del relato (en cuento dices que la piratería tiene la culpa de casi todo, los razonamientos terminan siendo poco luminosos). Pero leer a Antonio se me ha cruzado con la lectura de una nota de Varsavsky que relacioné ayer y que contiene otra perla, una perla que me sirve para explicar perfectamente bien por qué el informe es tan, en el fondo, decepcionante. Dice Varsavsky: «Aunque hay mucha gente que habla castellano, no hay muchas noticias sobre ciencia o ideas radicales escritas en castellano». Se refiere a blogs y medios sociales, pero esa es la esencia: todas esas páginas para que no aparezca en el debate industrial ni una sola idea radical. Cero pensamiento disruptivo, un conservadurismo profundo en el que parece que todo reside en hacer bien el statu-quo (una noticia sería, desde luego, que se hiciera por lo menos mejor) en un tiempo en el que el statu-quo está en fase no se sabe si terminal, pero sí desde luego de transformación hacia otra cosa.

Démosle prestigio al estreno en internet (entre otras cosas pendientes)

Regalo de Reyes. Beatriz Cebas libera el documental que puso en marcha mediante crowdfunding para ilustrar ese fenómeno de financiación en red de obras audiovisuales (di un apunte sobre ello). El interés es doble. Por un lado, en el montaje de la directora, el serenísimo y siempre inteligente Jaume Ripoll (Filmin) llamando la atención sobre la necesidad de que los artistas concedan valor al estreno directo en la red como parte de un futuro aún nebuloso. Por otro, la liberación de las piezas completas de las entrevistas donde los quince minutos de Jaume se convierten en una explicación extraordinaria de las paradojas del consumo de películas y los discursos más populares de la red. Debe verse. Debe verse, además, escuchando la entrevista completa a Nico Alcalá, de El Cosmonauta. La visión consecutiva del montaje de la directora y las piezas sin cortes permite un contraste excelente entre las visiones de los recién llegados y sin bagaje que proteger y la visión de quienes llegan a la red con un legado que impone una mirada necesariamente continuista y no rupturista. Aclaro que aquí continuista y no rupturista se emplean como hechos y no como juicio de valor que pudiera interpretarse como retrógrado u obsoleto. Es todo lo contrario. La sensatez que inspira ver completas y sin los límites de espacio que tendría este conjunto de piezas en los medios convencionales es otro ejemplo más del cambio de narrativas, de la experiencia de uso y del producto. Pero también de cómo la discusión pausada y no agresiva de los problemas de la regulación de la forma de ver la distribución de obras culturales llevaría a generar mejores nuevos consensos. Esa claridad y sensatez no se da únicamente en los dos citados, sino en todos los entrevistados. Están todos los debates abiertos, como el de la vigencia del cine en salas: tanto Nico como Joaquim Guinovart se ponen sugestivos con ello.

El modo de producción del software libre como sustrato de la nueva producción audiovisual

Hablamos últimamente de modo intenso de cooperación. En una conferencia que di el jueves pasado en la Universidad Politécnica dentro de las jornadas anuales que organizan las Cátedras Telefónica, me pidieron que hablara de algo tan genérico como las empresas en las redes sociales. Decidí enfocar la cuestión por una vía diferente a la retórica en la que estamos envueltos. Básicamente las ideas eran dos: la verdadera red social (entendida como servicio) es la propia red y no sus herramientas famosas y, en segundo lugar, que el modo de producción en red es el modo de producción del software libre. El lanzamiento completo en YouTube del ya famoso La Vida en un Día (será interesante ver si el sitio de Google publicita alguna vez las ventas conseguidas vía DVD de un contenido que se ve gratuitamente en streaming, compra que se puede hacer desde el propio canal) permite revisar estas ideas: un largometraje financiado por una marca, distribuido online y con el material (la reelaboración) proporcionado por miles de personas. Ignoro ahora si existe una licencia que permite reelaborar el material sin miedo a ser perseguido. Pero sería la suma de las formas de producción que anticipó el software libre: un propuesta de comienzo, una comunidad que corrige, aporta y transforma como público y cocreador, un espacio que se amplía en el tiempo a medida que se usa como herramienta para nuevas cosas. En el clásico ensayo sobre software libre La Catedral y el Bazar, Eric S. Raymond ya nos decía eso de que “Los buenos programadores saben qué escribir. Los mejores, qué reescribir (y reutilizar)“. Uno piensa que la producción audiovisual hace mucho que funciona basada en la cooperación dentro un esquema industrial. Es decir, sobreteñida de la idea de autoría atribuida a los directores, se olvida la cantidad de aportaciones dentro del proceso creativo que suceden desde la redacción del guión hasta el montaje y la postproducción por muchas personas que no son consideradas autores. La evolución se produciría, como en otros casos de otras industrias que ya hemos señalado, por el mismo fenómeno de modificación de la producción del software propietario (jerarquizado, planificado como una catedral) al más laxo y menos organizado del software libre (parecido al modo de organización de un bazar). Lo cierto es que lo libre y lo propietario conviven, en conflicto tantas veces, y con constantes acciones en las que lo uno se tiñe de lo otro. Lo que queda por ver es si una dinámica termina por imponerse de modo rotundo sobre la otra, de ahí la importancia de los debates sobre patentes y derechos de autor, esos que enfocamos tan mal.

Banco Sabadell, branded content y la desintermediación de lo tradicional

No soy capaz de recordar quién lo dirigió o parió: pero hace una barbaridad de años a alguien en TVE se le ocurrió crear un programa de entrevistas (ese género medio desaparecido) en el que un personaje público entrevistaba a otro y, en el siguiente programa, el entrevistado elegía un nuevo personaje y lo entrevistaba, creando una cadena. Creo que fue la primera vez que vi a Punset haciendo tele. Todo esto es memoria, así que puede ser bonito cómo está contado o tener errores de bulto. Tampoco ha sido ni será el único formato basado en conversaciones de personas relevantes sin presentador o estrella entrevistadora. La cuestión es que Banco Sabadell ha creado una serie de diálogos – más que entrevistas –  entre grandes personajes públicos en un bellísimo blanco y negro que, desde luego, recuerda al romanticismo de la televisión desaparecida (hay que tener cierta edad) e, inevitablemente, también recuerda el mítico A Fondo de Joaquín Soler Serrano. Los vídeos, alojados en YouTube, son grandes conversaciones. Muchas cosas son interesantes: a) Se anuncia con un spot en televisión convencional – con un fragmento impresionante de Estrella Morente con Luis Rojas Marcos – para llevarnos a la web del banco (caramba, no a Facebook: ¿será porque quieren crear vínculos directos y retirar el intermediario y buscar la relación con el público en su site?) b) anuncia una tendencia inevitable, la del contenido relevante, aparentemente sin intención de venta (es que no soportamos que nos vendan, ni que nos interrumpan) pero que nos destaca sobre el resto para crear conversaciones sobre nuestras soluciones c) pone en evidencia algo que veremos más y más: la desintermediación de los medios tradicionales por… cualquiera y, hoy día, las empresas se están convirtiendo en empresas de medios d) si la sociedad, las organizaciones privadas (sean comerciales o no) continúan su trayectoria de financiar contenido que, de modo natural, unas veces estará en el mainstream y otras no (dependiendo de los públicos buscados) los roles atribuidos generalmente a las televisiones públicas adquieren nueva presión para demostrar su necesidad de ser financiados con impuestos. ¿Quedará esta reflexión en nada si la experiencia no tiene continuidad, si no es más que una campaña? Creo que no: lo esperable es que se intensifique por todas partes una mutación de la inversión en comunicación que interrumpe por otra que vincula. La vinculación – el engagement, por decirlo de un modo aparentemente más científico – es o será la nueva publicidad.

Oficio de Tinieblas

Hace unos cuantos años, Tinieblas González me enseñó su DNI y me probó que ése era su nombre. Él no se acordará, claro. Ya era siniestrísimo. De aspecto. Porque su relato de sus decepciones con la industria no son precisamente los de un vampiro, sino la típica combinación de ingenuidad de los creadores frente a productores, en este caso seguramente unos con pocos escrúpulos y poco amor al producto. Algunas dificultades para entender en profundidad los mecanismos legales del sistema de incentivos español y bastante razón de fondo. Una hora y pico de grabación de EITB sirven para, si se prescinde de algunos errores técnicos y unas cuentas observaciones que toman la parte por el todo, acercarse a las miserias de nuestro sistema de producción de cine. En el fondo, nada que no se haya contado ya sobre los trapicheos para sacar películas, dicho sin conocer la versión de los productores. Así que el oficio de Tinieblas sirve para preguntarse si la arquitectura legal del cine español está a punto de llegar al tipping point de su cuestionamiento y se quiebre un esquema que no funciona para lo que se pretende. O creemos que se pretende. Igual que una demanda inocente rompe la dinámica de la Sgae, sólo queda que alguien tenga ganas de romper el statu-quo aflorando alguna auditoría de infarto o algo parecido: no olvidemos lo que dijo ya un ex-director general de cine. Porque el sistema está orientado para que se hagan películas y no para que se vean. Insistir en ello no me parece especialmente interesante, pues más o menos está dicho todo. Me centraré en uno de los detalles de su discurso porque refleja la obsolescencia de una arquitectura legal empeñada en hacernos creer que el futuro se basa en la identidad cultural, esa excepción. Tinieblas rueda en inglés para tener distribución internacional, pero recibe el dinero a condición de que haya una versión en euskera (doblada y que nadie verá) y otra en castellano, claro, también doblada y que no se ha visto, y que es la que el Ministerio califica. Sospecho que la industria española tendrá que elegir entre pelear por entrar al gran entretenimiento mundial, o quedarse en un remedo de cine de autor. Esta cita del ensayo de Frédéric Martel “Cultura Mainstream” debería servir para pensar: “Lo que los japoneses y los coreanos han comprendido, con pragmatismo, es que para exportar su música y sus series televisivas a China y a toda Asia no había que imponer un producto estandarizado ni defender su lengua. Se trata de una estrategia más refinada que la de los estadounidenses. Han inventado la cultura Shusi, más “glocalizada” aún que la cultura McDonald’s, un producto complejo, aleatorio y nunca idéntico, pero que en todas partes evoca al Japón, sea cual sea el idioma que se hable“.

Televisión Video social en Google+

Como tantos, estoy trasteando con Google+. Acabo de instalar el plugin que pensaba que era para hacer video conferencia al estilo de GoogleTalk (o Skype, claro) y me encuentro con que puedo – también – ver vídeos de youtube, invitar a la gente a verlo conmigo, chatear y hablar con ellos. Más madera para la guerra con Facebook. Más madera para YouTube como emisor en directo y aglutinador de grandes espectáculos de entretenimiento. Hacer profecías tecnológicas no suele ser una buena idea, pero Google ha puesto una enorme presión a su – la, que no hay mucho más – competencia. Y esto, supongo, será rodeado de una analítica poderosa (no como la de Facebook…). Posibilidades comerciales a go-go.

Comentarios desactivados en Televisión Video social en Google+

Facebook Live con Obama

No había prestado mucha atención a la relación de Facebook con Livestream y su proyecto de entrevistas en directo que da un gran salto con la presencia del presidente de los Estados Unidos. ¿Camino del mismo modelo de YouTube y sus entrevistas a líderes mundiales? En fin, tiene de interesante que sea una nueva confirmación de la evolución de las grandes plataformas hacia la oferta de contenido original en una clara competencia que se acentuará con los medios tradicionales: al fin y al cabo, todos quieren su parte del pastel publicitario. Sé que aquí mismo lo he calificado de desintermediación pues, de hecho, lo es al no requerir de licencias para transmitir. Pero seguramente el proceso real es un proceso más de substitución y de competencia de nuevos entrantes con características técnicas diferentes pero que, en realidad, tienen más de nuevos intermediarios que de facilitadores de desintermediación. YouTube empieza a permitir transmitir directo para usuarios escogidos, no es nada descabellado que Facebook termine haciéndolo con algo más que un plugin de terceros. La no desintermediación real hace que estemos sometidos a los caprichos editoriales de estas plataformas como lo estábamos en los medios tradicionales: Facebook aspira a ser el centro de la red y a que las empresas (y los particulares, vaya) dejen sus propias páginas y dejen su identidad digital en sus manos. No me parece una buena política a seguir. De hecho, hágase el streaming usted mismo y no lo deje al albur de políticas de otros.

El futuro de facebook en video documental (y skype para la producción)

Hace tiempo que CNN me sorprendió empleando conexiones vía Skype para poder ofrecer entrevistas en directo en situaciones de urgencia a personas destacadas sin tener que mover una unidad móvil ni trasladar a los protagonistas de su rancho: rápido, eficiente y barato, ideal para las breaking news. Incluso le propuse a Jaime Estévez inventarnos un show para la red con personas de medio mundo apoyándonos en este esquema. Seguramente, no era el momento de mercado. Pero la cuestión es que ahora se lanza un proyecto de vídeo documental para explorar el futuro de facebook con todas las características de la potencia de la red: en el tráiler aparecen muchas voces ilustres con su pinganillo al oído y grabando desde su webcam (skype o no), añadiendo voces tan críticas (y que tanto comparto) como la de Douglas Rushkoff. También aparecen Kevin Kelly y Om Malick entre otros. Además, el público podrá aportar sus visiones en vídeo y, cómo no, se pide dinero a la red para completar el trabajo. Licencia CC y un propósito abierto. Toda una experiencia de creación de contenidos del siglo XXI… de nuevo suprimiendo intermediarios.