Suscríbete: ENTRADAS | POR E-MAIL | COMENTARIOS | ¿TWITTER?

Posts tagged ·

alberto tognazzi

·...

La calidad como herencia de la escasez

9 comments

Si no es por Alberto Tognazzi, no me hubiera sentado a paladear el ensayo sobre la mutación de Alessandro Baricco. De esos textos con reputación, que habrán pasado alguna vez por mi mano en las librerías, pero que han sido desechados por cualquier oscuro mecanismo. Qué error. Y nada como en un día como hoy, donde el barbarismo de la red ha terminado con el papel de la Británica, santa ella. Da para mucho, pero hoy me quedo con su forma de describir la calidad en las industrias culturales, ese término contrapuesto al de telebasura, esa falsedad. No es su terminología, pero se refiere al mundo de la escasez ante la realidad no tan lejana de segmentos enormes de población ineducados cuando no analfabetos y públicos reducidos sofisticados únicos consumidores de esa industria que, en realidad, estaba más cercana a la artesanía. De ello sale esta cita: «lo que hoy conocemos como calidad era exactamente la expresión de las necesidades de esa reducida comunidad a la que se dirigían: incluso en el espejo de sus costumbres (el librero, la tercera página de los periódicos, las estanterías en el salón…). Todo el mercado existente lo abarcaban ellos…». Vale para casi todo: el criterio editorial de los gobernantes de las teles públicas de la era del monopolio incluído con sus secuelas correspondientes. No hay tertulia o encuesta que no exija una televisión pública (o privada) de calidad, un mito imposible ante la necesidad de la comunicación de masas de acercarse al mínimo común denominador del gusto que maximice el ingreso y la realidad que la desintermediación demuestra: no existe la salsa de spaghetti perfecta.

Miedo y crisis de paradigma

9 comments

El seminario de la EICTV se abrió con los ponentes presentándose durante cinco minutos.  Fui el primero (era el más próximo empezando por la izquierda del presentador, que no tenía nadie a su derecha) y confesé que tenía miedo. Lo pondré más correctamente: tenía miedo. En una escuela pensada para cineastas y con olor aún a celuloide, la tesis de fondo a trasladar era la de liberarse de todas las dignidades del mito cinematográfico para crear pensando en que, al menos de modo teórico, las posibilidades de hacerlo sin restricciones ajenas y con posibilidades nuevas es el camino del futuro. Mi sorpresa fue que Alberto hizo algo parecido y asumió el temor interno a esa rebaja de dignidades. Creo que a los dos se nos pasó el miedo. Para colmo, los alumnos de cine son los que se tomaron menos molestias en venir y nos quedamos con los que están empezando. No nos arrojaron tomates: copiamos las presentaciones en multitud de pen drives.

Ironía práctica desde la periferia

3 comments

En las paredes de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba), una pintada en los pasillos recuerda a Fernando Trueba: «La vida es una película mal montada (con un final de mierda)». Si no me mienten personas que han pasado por aquí, la ex-ministra con nombre de ley también ha pasado por estas aulas transmitiendo su conocimiento. Se acaba de crear una cátedra de Televisión y Nuevos Medios y su seminario de apertura para la especialidad se abre con la presencia de Stéphane Grueso, Alberto Tognazzi y servidor de ustedes dentro del cupo español. Varios de nosotros desarrollamos duras críticas al sistema de derechos imperante: al acabar, en esta escuela y en este país precario, al que las opciones que explicamos de nuevos proyectos basados en la red resultan apasionantes pero imposibles al carecer de infraestructura, se me acerca una alumna: me cuenta que hacen películas y que se las pasan unos a otros en discos duros y que quiere imaginar un sistema para ganar dinero con ello. Complicado. Descubro que la audiencia ha visto y ve las series más atractivas del mundo y que todo eso pasa por la isla de disco en disco. Los alumnos del futuro se educan ya, incluso ante la carencia de red, en el acceso a la copia indiscriminada. Los colombianos, argentinos y brasileños que están aquí hacen todos lo mismo. Hay algo de ironía en todo esto: quienes tienen que desarrollar el audiovisual de mañana, son los piratas de hoy.