Suscríbete: ENTRADAS | POR E-MAIL | COMENTARIOS | ¿TWITTER?

Posts tagged ·

Brasil

·...

Duelo (al sol) en Brasil

3 comments

El tecnobrega es el género musical tenido como el ejemplo por antonomasia de lo que significan las formas culturales que se consideran como el paradigma de lo que vendría a ser la cultura que viene y que solemos denominar libre. Libre de libertad, que no tiene propietario. Por eso debe ser una forma libertaria de acuerdo con nuestro ministro. A mucha honra, diría. La cuestión es que ese género es un género brasileño y que su país de origen ha venido siendo un caso asombroso de cuestionamiento del orden mundial de la propiedad intelectual. Desde las patentes a las licencias de las obras culturales. En ese país han cambiado las tornas. Malos tiempos para la lírica. Me escribe mi amigo Rodrigo Savazoni, de la Casa de la Cultura Digital de Brasil para avisarme de sus declaraciones a El Mundo comentando el extraño caso del sosias de Ángeles González Sinde. El panorama, que también relata Bernardo Gutiérrez, es entre desternillante y desmoralizante. Mientras se asegura – esto les sonará – que la cultura se va a morir en Brasil (y, antes de terminar de reirse, vuelvan a leer el enlace sobre tecnobrega a ver si hay cadáveres o, en todo caso, de quiénes son) todo lo que hace Ana de Hollanda Buarque, ministra de cultura y a la sazón hermana del enorme Chico Buarque, tiene un parecido fantástico con la realidad local: presiones de los Estados Unidos, persecución de las licencias libres y oscuros tratos con las entidades de gestión de derechos. El conflicto de la propiedad intelectual es un conflicto de dimensiones sociales extraordinarias y generalmente desconocidas por los usuarios de las descargas y mal planteadas por los paladines de la revuelta, pero todavía es más llamativo ver quiénes suelen estar del lado del  más fuerte: los mismos que se han quejado de la política exterior de EE.UU., por este y otros motivos, los mismos que han pedido leyes para detener el poder de cartel de las majors de Hollywood, piden leyes de excepción y a su medida para protegerlo. Bueno, vale, no todos. Los otros son los beneficiarios del sistema. La vida sigue, sin embargo. La propia Casa de Cultura Digital de Brasil ha logrado financiar con éxito mediante financiación colectiva su proyecto para fabricar máquinas de fabbing de bajo coste: ahí viene la siguiente ola, la conversión de la manufactura en traslado de bits de un punto a otro (¿un decorado tal vez?). No hemos visto nada.

Algunas reacciones desde Brasil sobre la llegada de Netflix

2 comments

Recibo un enlace a través de mis subscripciones a la Escuela de Redes de Augusto Franco. Esencialmente, recoge una serie de reacciones de los competidores en el terreno. Y merece la pena pensar sobre ello. La primera, es que con tanta lectura de enlaces americanos, se nos olvida que Terra es una potencia en vídeo online en toda América Latina y que va a ser un gran jugador (hace tiempo que le dediqué algunas horas al tema, voy a ver si reencuentro a mis fuentes): dispone de derechos y tradición. Tampoco olvidemos a Fox. La segunda, es que hay que tener catálogo, por supuesto, pero a todo el mundo se le olvida que lo último de lo último no lo tiene ni Netflix ni nadie a no ser que seas Cuevana. Y, tercero, Netflix no es tan conocido por parte del público convencional, algo replicable a España. Aunque demos por hecho, y lo será, que la atención mediática será grande, hay que recordar que muchos sitios de películas legales han visto la vida desde hace tiempo y poca gente sabe quienes son. Y una cuarta: acelera la competencia.

YouTube aproximándose a una televisión de noticias a toda velocidad

1 comment

No he visto ningún medio local y entre mis lecturas foráneas ningún comentario en los grandes medios sobre la espectacular presencia que está tomando YouTube en la provisión de noticias de actualidad, con contenido original. Uno esperaría los típicos reportajes con preguntas inquietantes por parte del oficio periodístico acerca del futuro de las empresas de medios actuales. Algo comentamos ya, pero a falta de otras confirmaciones mi sensación (es decir, mi percepción) es que el fenómeno se acelera y adquiere una velocidad de crucero que presagia un proceso de consolidación de una fuente de noticias permanente y diaria. No sólo la última boda real (si las monarquías no declinan, vendrán más bodas y, obviamente, estarán en YouTube), también se ha transmitido en directo la beatificación de Juan Pablo II, se asocia con PBS para transmitir en directo una entrevista con la próxima celebridad de la astronáutica y, lo más interesante por la preparación y el cuidado con que se ha hecho, la cobertura de los carnavales en Brasil. Véanse el canal para ver la sofisticación de la producción con el Banco Santander de patrocinador. Este cuidado puesto en este último me hace pensar en un futuro (no es nada original decirlo, pero conviene airearlo a ver quién opina y qué pensamientos provoca) en el que no haya nada sin directo y en el que YouTube, sólo o en compañía de otros, se haga el centro de decenas de directos diarios noticiables que antes eran cosas de lo que llamamos cadenas. Al principio de esto del vídeo online siempre trabajamos en la fe de que, algún día, todo el mundo tenía su televisión.

La dicotomía entre industria del entretenimiento y cultura, en la voz de la MPAA

1 comment

El diario brasileño Folha entrevista a Greg Frazier (gracias a Pedro por los enlaces), vicepresidente de la MPAA. El interés reside tanto en la diferencia de debate que plantea el periodista (algo manipulador, debe apuntarse) como en la contradicción intrínseca en la que cae el ejecutivo de MPAA, contradicción que se ha hecho señalar en las webs americanas. El titular de lo atribuido a Frazier es como sigue: “Democratizar a cultura não é nosso interesse”, que retrotayendo a las traducciones desde el inglés al portugués y de aquí al castellano me parece que la forma más coherente de reflejar lo que ha querido expresar es algo así como que democratizar la cultura no forma parte de las preocupaciones – seguramente misiones – de la MPAA. Evidentemente, no lo es ni tiene por qué serlo. Pero es aquí cuando las argumentaciones en defensa del modelo de propiedad intelectual sufren un problema. En la misma entrevista: “si usted no cree en el valor de la creatividad, la importancia de protegerlo y recompensar a aquellos que producen, entonces tal vez usted pueda justificar su actuación. Pero en este caso, se le hace un gran daño a la cultura“. En realidad, cultura y entretenimiento no son dicotómicos (en la medida que lo uno no excluye lo otro) pero sí lo son cuando se entiende como un negocio que emplea artistas por un lado y la cultura como pura expresión por el otro lado. En Brasil, un imperio emergente pero que conserva masas de pobreza y analfabetismo importantes entienden que no pueden esperar: la población debe poder acceder y debe poder transformar (remezclar). Algo parecido a lo que pasó con el debate de las patentes médicas y las guerras comerciales asociadas. Cualquiera que haya visto cómo funciona la innovación musical en Brasil entenderá que la cultura no está demasiado amenazada por un cambio de modelo de derechos: estamos ante una diferencia de paradigma de cómo se genera la cultura y cómo se difunde, verdadero motivo de las legislaciones de derechos. Es un conflicto, pero si se debate sobre cultura y solo sobre cultura, la industria del entretenimiento tiene un problema.