No he visto ningún medio local y entre mis lecturas foráneas ningún comentario en los grandes medios sobre la espectacular presencia que está tomando YouTube en la provisión de noticias de actualidad, con contenido original. Uno esperaría los típicos reportajes con preguntas inquietantes por parte del oficio periodístico acerca del futuro de las empresas de medios actuales. Algo comentamos ya, pero a falta de otras confirmaciones mi sensación (es decir, mi percepción) es que el fenómeno se acelera y adquiere una velocidad de crucero que presagia un proceso de consolidación de una fuente de noticias permanente y diaria. No sólo la última boda real (si las monarquías no declinan, vendrán más bodas y, obviamente, estarán en YouTube), también se ha transmitido en directo la beatificación de Juan Pablo II, se asocia con PBS para transmitir en directo una entrevista con la próxima celebridad de la astronáutica y, lo más interesante por la preparación y el cuidado con que se ha hecho, la cobertura de los carnavales en Brasil. Véanse el canal para ver la sofisticación de la producción con el Banco Santander de patrocinador. Este cuidado puesto en este último me hace pensar en un futuro (no es nada original decirlo, pero conviene airearlo a ver quién opina y qué pensamientos provoca) en el que no haya nada sin directo y en el que YouTube, sólo o en compañía de otros, se haga el centro de decenas de directos diarios noticiables que antes eran cosas de lo que llamamos cadenas. Al principio de esto del vídeo online siempre trabajamos en la fe de que, algún día, todo el mundo tenía su televisión.