Pocas redes de cable norteamericanas han aceptado incluir en su oferta Al-Jazeera en inglés (en España puede verse a través de Digital+), pero You Tube se ha encargado de que dé igual.
Para organizaciones patrióticas norteamericanas, Al-Jazeera forma parte del enemigo y, por tanto, no hay que darle facilidades. Financial Times titula de forma convincente de otra manera: Al Jazeera ofrece diversidad en las noticias a los Estados Unidos. La verdad, todo el que lo haya visto, estará de acuerdo del nivel de profesionalidad y seriedad de su programación. Personalmente me parece que ofrece un punto de vista de la actualidad que no tenemos en Occidente y, en mis contemplaciones del canal, no es precisamente una línea editorial pro-terrorismo.
Técnicamente, esto no es censura, pues no hay un gobierno que prohíba o impida con la ley en la mano que emitan o que limite sus contenidos. Pero significa una restricción real a la libertad de expresión realizada por otros que no parecen querer dejar la opción de que existan todas las opciones que la sociedad quiera generar, una base de la libertad de mercado (y de la de expresión). Además, es un error: hoy día no hay quien encubra nada, como los jueces que procesan a El Jueves saben bien.
Pero mis opiniones políticas y sociales importan tanto como las de cualquiera, lo interesante como observador de la nueva industria audiovisual es que han dado igual las barreras del establishment (qué término tan en desuso y de lejana reivindicación) y que la red está creando la demanda para que, finalmente, Al-Jazeera sea incluido en las ofertas de cable de modo más generalizado: dos millones de visitas y quedar por encima de Paris-Hilton es, sin duda, todo un acontecimiento para el enemigo. Sin duda, las sociedades abiertas son tremendamente poderosas para que el público no sea dominado (o tan dominado) por quienes ostentan el poder temporal (me refiero al tiempo entre elecciones, :-).
Y ahora lean cómo se lo toman los gestores de Al-Jazeera en su proyecto de llegar a influir en la opinión pública del gran satán:
“I think the line about the ‘brave little channel they wouldn’t let you see’ appeals to something in the American spirit,” he says. “I am optimistic that we will succeed in America.”
No me digan que eso no es espíritu.