La Nueva Industria Audiovisual

Vivir de esto (el video online)

Estoy teniendo muchas conversaciones esta semana con creadores (¿héroes?) del video online en España. También observo lo que hacen. Y concluyo algunas cosas sabidas pero que adquieren cierto perfil puestas en orden.

Una, que el capital riesgo como tal, no existe. Que no existe una vocación clara de apuesta por proyectos en fase de verdadera inversión, esa que no da dinero en años y que probablemente requiera estrategia de años de escasez de ingresos mientras se construye una marca o una audiencia.

La otra: que el hecho de estar online con algún artefacto genera muchos aplausos, pero sobre todo atrae a gente que quiere hacer webs, sus propias televisiones online, etc.

¿Malo o bueno? ¿Sólo diferente? En algunos manuales de emprendedores se habla de esto como una vía de financiación del proyecto, pero se advierte de la dificultad de mantener la concentración en el objeto de la empresa que realmente quieres montar. A cambio, se come.

Un cierto realismo sobre el entorno que vivimos me hace inclinar por la segunda opción: de hecho, la palabra «una televisión» genera grandes aperturas de ojos ante la ilusión de un juguete que en las mentes de mucha gente sigue asociado al mundo analógico, el de la escasez y la ausencia de interactividad: mi primer trabajo con un cliente consistió en que entendiera que esto era on demand, que no necesitaba que su proyecto escupiera imágenes constantemente. De hecho, lo vendí dibujado en un papel.

En fin. Es viernes, salgo de viaje. Reflexiones de comentarista/consultor/emprendedor en las que me puedo equivocar. Muchas cosas en la cocina que contar, pero tendrán que ser la semana que viene.

Si alguien quiere darme su punto de vista…