En castellano cuesta darle la misma gracia: ¿qué tal la época de cualquier manera? Este lema lo emplea Verisign para describir el funcionamiento de los nuevos medios en red, anywhere, any device, anytime. Ésta última es una de las palabras que más me gusta del inglés, cuando se usa para devolver las gracias que te da la gente. Afectos personales aparte, tiene un corolario de lo más interesante en la siempre necesidad de simplificar las ideas: la televisión, también el sonido o el texto, son ya un fenómeno preparado para el time shift, el place shift y el device shift.
Cuando hablamos con tanta insistencia de nueva industria audiovisual, ese proceso de descomponer el entretenimiento y la información en bits y meterlo dentro de nuestro hogar y nuestro menaje, creo que describirlo con estos tres términos sirve para que (me) nos entiendan: ayer lanzaba una reflexión simple en twitter acerca de mi creencia en que en el entorno industrial de la televisión y del público en general se entienden los cambios de la televisión como una especie de inmenso Youtube y la tele del salón en competencia.
Mientras, de lo que se habla constantemente en Estados Unidos es de la publicidad en el video online porque en lo único que piensan es en cómo monetizar la realidad. Es decir, que falta comprensión del fenómeno en su conjunto, y eso mismo noto en mis charlas con la gente de a pie: Youtube introduce una visión parcial de lo que ocurre y crea un cierto muro de comprensión.
Arriesgo una traducción para trasladar los conceptos a nuestras mentes: libertad de horario, libertad de recepción y libertad de receptor. Es decir, véalo cuando quiere, donde quiera y cómo quiera: en su televisor, en su pecé o en su movil. En definitiva, el modelo de tres pantallas al que vamos abocados.
Me alargo. Esta entrada sólo tenía el sentido de recomendarles que se vean la presentación que hace Verisign de su servicio de gestión de redes de provisión de contenidos (CDN’s, content delivery networks), uno de los negocios en auge con el crecimiento de los contenidos audiovisuales en red y que son, seguramente, los que más van a ganar en el corto plazo en este medio: como en la fiebre del oro, quienes más ganaron fueron los que vendían los picos y las palas.