No sabía por qué decidirme, si por la novedad de referenciar la herramienta o por la cantidad de progresos que se observan en todas las dimensiones de una plataforma que sospecho que está aquí para quedarse y que va a ser todo un ejemplo de interfaz para las cadenas convencionales y los operadores de IPTV.
Empecemos por los subtítulos. Hace tiempo que hablamos de Joost como plataforma abierta en la que los desarrolladores podían incluir widgets que, entre otras cosas, es un interesante recurso publicitario. Ahora Subjoost, el trabajo de tres programadores al que llego vía Joost Team («we are just fans that want to contribute to Joost experience«, dice en su FAQ), permite algo apasionante: no sólo se pueden ver subtítulos, sino que se pueden crear colaborativamente.
He instalado la herramienta: lo primero que puede decirse es que está muy bien, pero que no es para todo el mundo. Requiere paciencia, seguramente más que la de un chino para subtitular por tu cuenta y eso que el sistema es muy simple y curioso. Decides introducir una línea de subtítulo y con un código de tiempo marcas el inicio (la entrada) y la salida del rótulo. Escribes la traducción y puedes ejecutar el fragmento para ver cómo queda. No me entiendan mal, me parece maravillosa, pero es para verdaderos apóstoles de los usos colaborativos… sin embargo nada impide que el creador del programa lo introduzca por su cuenta y llegar a más públicos.
Precisamente, la potenciación de las funciones sociales es un fuerte del crecimiento de esta plataforma P2P: ahora puedes recomendar un show directamente por mail desde la misma pantalla. Otras cosas que veo en este repaso: la estabilidad y calidad de la imagen van como nunca, ahora al empequeñecer la pantalla se puede interactuar con el menú de canales y de personalización (algo imposible antes) y la oferta de contenido es espectacular.
Dos cosas interesantes del contenido de Joost: aparecen grandes propietarios de derechos como History Channel, CNN o Paramaount ¡España!. Rasgo interesante para el análisis: se trata de contenidos en cierta forma especializados. Pertenecen al catálogo de todos ellos, pero se introduce un rasgo de diferenciación de forma que la oferta se complemente a la que puede verse a través de otros canales y medios: no es CNN internacional, sino piezas de lifestyle. No es History Channel, sino micropiezas que deben estar en su programación y que aquí se presentan seguidas. No es el catálogo de Paramount al completo, sino películas de verdadero fondo de catálogo (tengo puesto ahora mismo a Jack Lemmon en San Valentín Sangriento: el enlace va directo a Joost, se lo advierto) en ¡versión española!. Fijémonos: es material que antes podía encontrarse en ese residuo de la prehistoria que es el videoclub y que si no está en internet ¿dónde puede verse? Es decir, Joost muestra la tendencia evidente que los inmensos catálogos de productos ya explotados tienen su oportunidad de ser monetizados de por vida en la red a un coste mínimo, si es que lo hay.
¿Y de la publicidad, qué? Me gusta cómo están evolucionando los overlays… al pinchar en un anuncio de la última de Will Smith, no me saca de la emisión, sino que me extrae una miniweb flotante con muchas opciones que me permite decidir qué quiero ver de la publicidad, atractiva y con valor añadido como espectador.