Menudo reguero de pólvora ha recorrido la red en pocas horas con la aparición estelar del nuevo show de dos estrellas de la televisión y la radio en el medio basado en vídeo por internet más consolidado del orbe europeo y seguramente de lo más logrados del mundo, MobuzzTV. A estas alturas se sabe en todas partes: Javier Capitán y Luis Figuerola-Ferretti presentan un programa pensado para la red en la línea del recordado El Informal, lo que abre un montón de interrogantes que anticipan muchas promesas.
Enrique Dans, vinculado desde hace mucho a la plataforma, ha hecho un entretenidísimo relato del proceso de Celestina que ha provocado en un momento de abandono mental. En los comentarios, Consultor Anónimo mostraba una mirada real al problema (si es que es un problema) de internet como alternativa audiovisual al ocio masivo que ahora representa la televisión. Pero yo le daba allí una mirada más positiva porque creo que, en este momento, el enfoque no es plantearse la sustitución o la suplantación de la televisión. En realidad, pienso que la palabra y la experiencia televisiva nos apabulla tanto que muchas veces no nos deja ver el bosque verdadero, el de la comunicación, y que el vídeo ha sido un elemento tan escaso y caro, que nos cuesta, pobrecitos nosotros nacidos en el siglo XX, imaginarnos un mundo basado en vídeo y no en texto.
Desarrollaré un poco más lo que creo que cambia, o puede suponer de cambio, este hito del vídeo en la red en español y en España:
- Atrae nuevas miradas y nuevos focos al vídeo por internet: sí, todo el mundo habla de ello, todo el mundo lo mira y todos los ejecutivos y gurús de la televisión hablan del futuro inevitable y esas cosas. Digamos que todos los esfuerzos hechos por Antena3, RTVE y TV3 que no cesan de experimentar los vínculos entre broadcast, internet y netcast (para no decir televisión y salir del peso abrumador de la palabra) tienen un valor extraordinario, pero con esto se acaba de introducir una pieza más en el puzzle: ahora, además de mirar las posibilidades de internet para engordar a la cadena, se va a mirar si el talento en internet puede dar de sí. Otros públicos y otros usuarios van a acercarse hasta un sitio que era un espacio de geeks y apasionados de la vida digital (si miramos los rankings de blogs, la tecnología domina de una manera abrumadora). Las productoras convencionales, que han hecho pinitos – algunas – menos sonados, estarán atentas para ver cómo se hace esto, qué posibilidades tiene y sí, claro, se preguntarán cuánto dinero hay. Qué nos jugamos a que todos los blogs de televisión normal van a hablar de ello. Incluso revistas y periódicos. A poco que hagan, los zappings de las televisiones normales les van a recoger y van a decirle al público masivo que hay algo más que YouTube y las descargas en internet: se pueden reír con gente que conocen y el humor, queridos amigos, funciona bien en la red.
- Va a permitir poner a prueba los esquemas publicitarios: basta cualquier conversación con todos los que intentan llevar publicidad al vídeo en la red para darse cuenta la cantidad de hábitos, inercias, incomprensiones y conservadurismos que conlleva ponerle publicidad al vídeo. Bueno, ahora es Javier Capitán, hay algo que ofrecer que conocen bien. El vídeo en internet va a vivir, cuando tenga dinero para ello, de la esponsorización y la integración de la publicidad en el contenido. Son otros esquemas, otras opciones y un equipo de creadores que viene, precisamente, de la publicidad y el marketing. A ver de qué son capaces. Precisamente por atraer un foco nuevo sobre el vídeo en la red, es posible que determinados anunciantes, saltándose intermediarios, tengan deseos de probar qué sucede. No es un problema de métricas convencionales, nadie sabe realmente lo que es un éxito en vídeo internet, lo que sí se sabe para la tele. A lo mejor, permite analizar otros esquemas. En ese sentido, nada como leer los comentarios de Advertising Age al fracaso de Quarterlife en la televisión convencional. Son algo duros, pero cuando se leen las cifras y cómo se ha comportado en la red, se desprende que estamos a un fenómeno y una manera de gestionarlo diferente al broadcast que sí, es cierto, exige audiencias más que millonarias para tener sentido. No sólo millonarias, sino homogéneas, algo que parece que se diluye en algunos segmentos de edad.
- Un alto valor de producción: en general, la madurez de los productos de Mobuzz, es extrordinaria. En El No-ticiero, es todavía más sofisticada, pero no es esencialmente más cara de hacer. Se han aprovechado más a fondo las posibilidades de cromas y grafismos. Así que para los costes queda esencialmente el elemento humano (este es un negocio intensivo en mano de obra, si me permiten el término). Los interrogantes para creadores del mainstream es si los ingresos obtenibles son comparables a los que puede pagar la televisión convencional. Bueno no lo son, la cuestión es si alguna vez lo serán. Lo que no quiere decir que no haya gente que pueda vivir muy confortablemente de esta posibilidad algún día. Ahora bien, se lo pasan en grande, ¿no es cierto? Y eso puede valer más que el dinero en muchísimas ocasiones. Pero yendo al grano: la presencia de talento y producción sofisticada dignifica el género del vídeo por internet a los ojos de públicos nuevos, no es únicamente esas cosas baratas y caseroides a las que se asocia la creación por internet.
- Un posible efecto llamada: en la televisión convencional no cabe todo, es como las estanterías de una librería, imposible que quepa todo lo que la gente puede crear. Si cabe, tiene todavía menos espacio. La red es un sitio seguramente mucho más interesante que una tele local para experimentar y hacer cosas que ninguno de esos medios permite. Y, por qué no, para testar y experimentar formatos mientas se consigue un nuevo programa. Es más, si el talento se propone aprovechar a fondo las posibilidades sociales de la red, el aprendizaje sobre sí mismos y los mecanismos de sus productos va a mejorar extraordinariamente.
En definitiva, de la experiencia puede surgir un esquema completamente nuevo. A poco que ocurran cosas, lo que verdaderamente puede hacer Mobuzz con El No-ticiero es poner en el mapa la opción de invertir en publcidad en contenidos de vídeo producidos directamente para la red… y algo más: Mobuzz está ya en los contenidos de In-out, un fenómeno que introduce expectativas absolutamente interesantes. Y quién se ha posicionado, se ha posicionado: este año se van a empezar a comercializar STB’s con flash para reproducir internet en el televisor. Las cosas van avanzando pasito a pasito: la sensación de velocidad sideral de internet nos lleva a pensar que las cosas no van todo lo rápido que gustaría, pero en realidad, si se miran con detenimiento, van a una velocidad asombrosa.