En algunas ocasiones he comentado las barreras, llamémosle psicológicas, que se producen para explicar o extender las ideas de lo que se llama nueva televisión,. En realidad, nuestra nueva relación con el vídeo. Incluso en conversaciones con empresarios que están trabajando en el vídeo en la red, el debate es si cambiar las palabras para afrontar la nueva realidad o aceptar que tu abuela entiende perfectamente las palabras clásicas (televisión, canal, programa) y que ya nos entretendremos en mover las percepciones.
El problema de la barrera de comprensión no es sólo para las abuelas, pasa cuando te tienes que sentar a explicar lo que pueden hacer con el vídeo a empresas e instituciones bien preparadas.
Me he fabricado una tabla que no es especialmente original, pero sí que me sirve como punto de referencia de todas las cosas que cambian. Está abierta al debate, sus opiniones son bienvenidas. Extenderme paso a paso en cada una y sus por qués me harían una entrada extensísima que provocaría más risas de algunos de mis lectores más fieles en cuando a la longitud de mis consideraciones filosóficas. Llámenlo peroratas si se quedan más a gusto.