La segunda parte de esta sentencia es si, además de ser difícil y amenazante, tiene vuelta atrás: es decir, se pueden generar ingresos en el vídeo digitalizado y distribuido por las redes pero no está siendo nada sencillo que esos ingresos se parezcan a los que, tradicionalmente, se han tenido y no parece posible que se pueda dar marcha atrás o quedarse en el negocio clásico.
Unas cuantas piezas para conformar un puzzle:
a) Esta semana: III Congreso Internacional de la TDT. En los pasillos, una persona generalmente bien informada me explica que en un poderoso grupo de comunicación los ingresos de publicidad han caído el 15%. Que en la tele se ven caídas de dos dígitos. Que internet se mantiene. Se mantiene. Atendamos a mantenerse: sigue el mismo escaso dinero. Por otro lado: más y más gente me cuenta lo cansados que están de pagar tarifas ridículas por publicidad en prensa y revistas. Reconversión industrial, se le llamaba a esto en los ochenta.
b) Repasado el panorama de las fuentes de ingresos patrias, observemos lo que ocurre por el mundo mundial. La celebrada – por mí – cuestión de si el negocio digital supone cambiar duros por pesetas y que adapto al castizo de declaraciones de Jeff Zucker, parece inclinarse por esta terrible opción: los guionistas han perdido mucho dinero por sus semanas de huelga cuando se compara con los ingresos que han percibido por la distribución online. Newteevee echa los números.
c) Michael Eisner le pregunta a los directivos de Veoh, donde es inversor, que cuando va a empezar a ver un retorno para su dinero. Que la pregunta la haga el ex-jefe de Disney, que se supone que de números de peliculitas, teles y vídeos sabe un auténtico huevo, quiere decir algo. Más cuando el propio Eisner es productor de varios shows para la red que quiere, claro, rentabilizar. Todo eso a pesar de que Veoh sigue recaudando capital riesgo. Parece que todo el mundo cree en el futuro, incluído Eisner, pero que lo ve muy lejos.
d) Despidos en Heavy. Señal de que tienen un negocio que optimizar. Son 25 personas, vamos que no es la crisis del metal. Pero es un 20% de plantilla, lo que quiere decir que el ritmo de ingresos (de crecimiento de ingresos) no es el previsto para el dimensionamiento de la estructura. Siendo uno de los portales de vídeo más agresivos e innovadores en publicidad, es todo un síntoma.
e) La digitalización es dura, también para los músicos. En Sillicon Alley se ríen de Paul Krugman, que parece descubrir que las nueves fuentes de ingresos de los músicos son las actuaciones y la venta de camisetas y otras lindezas, advirtiéndole que no son, precisamente, nuevas, sino de toda la vida. La pregunta es si sustituyen los anteriores o son menos.
d) Tratando de adaptarse a las nuevas tendencias de publicidad, FOX ha experimentado la reducción de publicidad en algunos shows broadcast. Con ello se espera reducir el zapping, mejorar la experiencia de usuario y, por tanto, su atención. Más efectividad publicitaria, mejor tarifa. Ya se sabe que el resultado no acompaña: los márgenes e ingresos se deterioran. Es decir, el intento de parecerse o lo que los paradigmas dicen que ha de ser el consumo en la red (o el consumo de procedencia desconocida pero que es de disponibilidad ilimitada) no permite ser lo que se era.
e) Pese a ello, los agregadores de vídeo han recaudado una considerable cantidad de dinero procedente de los capitales de riesgo. La fe persiste.