Al tiempo que, por un lado, pone de manifiesto el hecho de que si se ponen contenidos online que normalmente se disfrutan en televisión de pago, estos se devalúan económicamente y no quiere pagar tanto por ellos, por el otro se prepara para dar acceso a la red desde su plataforma de cable.
Decíamos ayer que la televisión mutaba, al menos en España, al ver que los contenidos que tradicionalmente iban a plataformas de pago ahora empezaban a buscar (los más lucrativos) el espacio libre y de más alcance de la TDT, ahora aparece una nueva amenaza al modelo de subscripción: si los shows se vuelcan a internet y si la mismas plataformas de pago dan acceso a internet… ¿dónde está el negocio?
Pregunta al aire: ¿tiene posibilidades el modelo de subscripción? Con lo bueno que es.
Opinen.