La Nueva Industria Audiovisual

Fe en la rentabilidad: la visión del negocio de Contreras


Extraigo una respuesta de José Miguel Contreras a una entrevista que le publica El Confidencial:

¿Tiene entonces fe en la rentabilidad de esta industria a pesar de la incertidumbre actual?

Por supuesto. En España es un sector todavía muy inmaduro en comparación con otros, como Estados Unidos. Uno de los defectos que tienen los medios en España es su excesiva politización. Todos ellos están vinculados a la creación de periódicos que han sido la fuente del proyecto. Esto no es habitual en el mundo. El New York Times no tiene una cadena de televisión, ni Le Monde, ni los grandes periódicos del mundo han obtenido licencias por ser un periódico. Normalmente las televisiones son de la industria de la televisión. Aquí ha sido al revés. Nosotros hemos sido el primer canal que surge de la industria de la televisión y esto parece extraño. Aquí cuando salió La Sexta nadie entendía que una productora pudiera llegar a ser una televisión- En cambio en Estados Unidos Disney es ABC. Allí sí que funciona así.

Me produce respeto opinar de las declaraciones de una persona como Contreras, porque de verdad creo que es alguien que sabe un auténtico montón de televisión y, como me dijo para mi pequeño orgullo una persona en Los Ángeles la semana pasada, lo interesante es tener un punto de vista aunque te equivoques. Lo del orgullo lo digo por quién me lo dijo (para contar en otra ocasión) y por referirse a mis opiniones. Por analogía, lo más interesante de Contreras es que tiene un punto de vista y está demostrando – él y sus socios – que tienen algunos puntos de vista diferentes sobre el negocio y el mercado.

Termino el autobombo para anunciarles que voy a dar mi punto de vista sobre los puntos de vista de Contreras. A saber:

Terminaré con la cuestión planteada por la reportera encargada de la entrevista. ¿Podemos tener fe en la rentabilidad? Creo que podemos tener fe en la rentabilidad de algunos, pero no de todos. En el fondo, es lo que se espera de cualquier mercado: a unos les va bien, pero a otros mal. Existe una tendencia a que se intente salvar sectores enteros en vez de dejar que el mercado haga de las suyas: que si tantas teles no son viables, que si no hay publicidad para todos… ¡no se metan si no salen las cuentas!. Pero claro, existen tantas limitaciones legales a las participaciones sociales, para obtener concesiones y para emitir publicidad que es normal pedirle al que te da la prebenda que afloje la soga cuando aprieta demasiado, porque está únicamente en su mano. El cine no es rentable para los productores (salvo honrosísimas y muy concretas excepciones), las televisiones públicas no son nada rentables (y no me digan que no es su función, porque recaudan publicidad). Solo quedan las grandes teles que, paradójicamente, tienen beneficios escandalosos.