Comentábamos por mail mi amiga Neus y yo acerca de hasta qué punto puede mantenerse el gratis total para todo y la financiación mediante publicidad. Me reunía ayer con ejecutivo importante de un grupo audiovisual con muchos intereses en el cine y me decía (otras opiniones coinciden) lo esperanzadores que resultan para la industria el número de pinchazos que se obtienen en las películas ondemand de algunos servicios de cable e IPTV. Conveníamos también en que para que fueran una alternativa a la financiación convencional, faltaba tamaño (lo que otros llaman escala) y seguramente los precios tenían que ser más bajos para que hubiera consumo diario.
Coinciden estas conversaciones con la confirmación de Zattoo como servicio de pago y las dudas que suscitan en la conversación de la blogosfera. Hace ya unos cuantos meses que Seth Godin se inclinaba por bajar los precios muchísimo para facilitar una alta percepción de valor añadido y conseguir que la gente prefiriera pinchar a descargar por redes no controladas por los propietarios de los derechos.
Por todo ello, parece interesante que pulsemos a esta nuestra audiencia sobre el asunto: ¿cuánto merece la pena pagar por ver una película en streaming y en condiciones? A su derecha tienen las alternativa que he elegido. Por supuesto, no es científico y creo que mis propias opiniones sesgan las respuestas, pero nos da algún elemento para pensar. Al hablar de «y en condiciones» entendemos excelente resolución, arranque inmediato, no interrupciones significativas, amplísimo catálogo y presencia de títulos si no recientes, frecuentemente actualizados con las novedades del mercado.
La encuesta de la semana pasada se cerró con diecisiete respuestas. Nos preguntábamos si RTVE (como una especie de símbolo de las públicas) debía cobrar por publicidad en internet. En una semana donde hemos tenido «el caso TV3«. Los resultados han sido:
- Sí, sin duda: cuatro respuestas, el 23% del total
- No, en ningún caso: nueve respuestas, que suponen el 52% de las habidas
- Sí, con condiciones: cuatro respuestas o el 23% de las habidas
Parece nuevamente que existe una división en partes similares entre partidarios de presencia de lo público y contrarios.