La encuesta de esta semana está dedicada a saber si mis lectores se encuentran a favor o en contra de que las televisiones públicas (simbolizadas por RTVE, que me perdone el excelente equipo de iRTVE, pero es una concesión a la brevedad del espacio y la notoriedad) contraten publicidad también en internet.
El fenómeno chocante es que para ver el vídeo por internet hemos de pagar pasadas unas fechas el precio de 1,20 euros en un comodísimo SMS. La cuestión, como avisa David, es que ya hemos pagado vía impuestos y ahora nos lo piden otra vez en nombre del servicio público. Si hasta ahora un empresario privado, incluso en internet y mucho más en internet, tiene que competir con empresas que luchan denodadamente por el mejor contenido sin el riesgo de cierre o quiebra, ahora además el ciudadano la paga dos veces. ¿Tiene sentido? TV3 no es Zattoo.
Pero la evidencia de que algo no funciona con lo público en la era de internet es la barrera de entrada: si es posible cobrar y hacer un cierto dinero con contenidos de vídeo minoritario en la red… ¿puede competirse con la oferta de TV3? Soy de los que le ha dado mil vueltas (David Ballota bien lo sabe) a crear canales de los de amor al arte y a ver si se paga lo que cuesta en la red: esas cuestiones minoritarias, esas mismas que son, por ejemplo, BalzacTv. ¿Esa audiencia pequeña alimentada por medios tan poderosos como las televsiones públicas no nos están impidiendo la oportunidad de intentarlo? En la era de la escasez, sin una televisión pública hubiera sido imposible hablar de libros o de innovación con el lenguaje audiovisual. Pero el caso es que en internet podemos…
El brillante personal que está realizando tantas cosas en el entramado público de televisión hace generalmente excelentes trabajos. No es a ellos: es que el sistema debe plantearse devolver a la sociedad la capacidad de crear contenidos que ya no pueden ser patrimonio de los gobiernos. Basta con acudir a un quiosco de prensa, ni siquiera a internet, para comprender que en ámbitos donde no existen restricciones artificiales la sociedad es capaz de ofrecer cualquier contenido sin tutelas específicas y carísimas de los gobiernos. Si, además, luchan por el escaso y difícil dinero de la red…