Música e internet son prácticamente dos partes del mismo problema o, mejor dicho, de la misma solución. El crecimiento del segundo ha estado asociado a la música de forma incontestable. La televisión y la música nunca más fueron lo mismo desde que se inventó el videoclip musical y MTV consagró una forma de consumirlo. Sin cifras a mano, es fácil decir que son legión los que emplean YouTube para escuchar/ver música. Era evidente que las propuestas especializadas de música y video por la red tenían que surgir.
Hace unas semanas repasamos la evolución de Fabchannel, el canal holandés dedicado a música en directo desde salas. En su día, dimos cuenta de la presencia de Central Musical. Ahora se confirma el lanzamiento de la versión española de Fabchannel con acuerdos con las salas Bikini y Apolo, de Barcelona (¿para cuándo Madrid?). La experiencia de uso de ambos sites es totalmente diferente, siendo el valor de producción una diferencia importante en favor de Fabchannel. Se abre una era, pues, de contraste y de fragmentación de propuestas para el mercado en español que vamos a ver a qué conduce. La música y los usuarios deben salir beneficiados.
El fundador de Fabchannel acudirá al In-Edit de Barcelona en donde se anuncia que atenderá a todos los interesados en el desarrollo de su propuesta. La vocación es más que España, el español que, como saben los que me leen, es una de mis preocupaciones para del desarrollo de una oferta viable de contenidos en el video online: la capacidad de construir y monetizar una audiencia con tantos espectadores potenciales, que no sabemos si posibles.