Andy Ramos, señor de Interiuris, me pidió hacerme voluntario para ser el primer no abogado que participa en su muy solicitado podcast sobre la propiedad intelectual. Enorme responsabilidad y enorme riesgo para el bueno de Andy porque mi extensión literaria habitual sólo es comparable a la verbal. De los quince minutos previstos, creo que se ha pasado a una catástrofe de cuarenta y cinco, cargádome hasta secciones habituales de su programa. Duro precio el de no ser el primer abogado, Andy.
La entrevista se hizo grabando mi voz por Skype y el resultado sonoro me hace dudar de la calidad del micrófono que empleo: a mí, en cambio, todo el mundo me suena la mar de bien. El episodio sonoro se puede escuchar en Interiuris, al que se acompaña con un videíto que he montado con cuatro grabaciones rápidas que hice en Cannes. Me dejé la cámara encendida y agoté la batería sin tiempo y sin remedio para haber hecho algo más informativo y elaborado. Pero se respira el ambiente.