Un salto cualitativo espectacular, decisivo y de consecuencias impredecibles (sobre todo si sale mal, tengámoslo en cuenta) es la publicación por parte de Cnet News de declaraciones del ejecutivo de uno de los grandes estudios de Hollywood afirmando la distribución de largometrajes completos por parte del agregador de video. El modelo de negocio incluirá pre-rolls y tendría que arrancar el mes que viene (la navidad…).
Hace ya tiempo que YouTube ha optado claramente por seguir una estrategia de monetización y contenido similar a la de cualquier televisión convencional recurriendo al contenido profesional y de entretenimiento. Mientras la posibilidad de compartir video seguirá haciendo marca, a estas alturas está claro que los ingresos de verdad no van a venir, por lo menos en mucho tiempo, del contenido generado por el usuario. Convertida en el buscador por excelencia de video, atraerá a los usuarios por esta circunstancia y terminará vendiendo la tele y el contenido de los de siempre. Su apuesta rotunda por el copyright tal y como lo conocemos es el precio a pagarle a Hollywood para poder ingresar, quienes parecen, además, en condiciones de imponer sus criterios comerciales.
Mucho menos fiable resulta una información que publica Sillicon Alley anunciando la posibilidad de que se presente un servicio de video en directo. La posibilidad es chocante en la medida en que Yahoo acaba de anunciar el cierre de su servicio Live y porque, como bien advierte la nota, es condenadamente difícil de monetizar, presenta altos costes y muchas complicaciones de gestión. Personalmente, pensaba que el directo en la red iba a ser una de las next big things en cuanto a éxito y consumo, pero sospecho que va a requerir más maduración. Aunque Fayer Wayer se muestra más optimista en el crecimiento de este consumo, lo sigo viendo escaso en el conjunto del video. Si es verdad o no este lanzamiento, se sabrá para el 22 de noviembre. Sólo hace falta un poco de paciencia.