Crisis, deflación, desaceleración. Palabras de moda que pronto derivan en tópicos cuando no excusas para explicar confortablemente los errores de percepción que, vamos a admitirlo, tenemos todos. Opinamos y escrutamos con más o menos información relevante por delante, pero las bolas de cristal son para las brujas. Otros pensaran y pensaremos que la propia fe en determinados caminos llevan a que muchas veces ese camino sea posible. Sin perjuicio de que la realidad es tozuda como ella sola.
Excusa es, igualmente, ese ejercicio de previsiones (¿apuestas?) anuales que la introducción de medidas del tiempo conducen a hacer en una mezcla entre organización pública, mental y, dicho con esa sonoridad inglesa, wishful thinking. Sin tapujos: es divertido. Les ruego, por tanto, que contesten a las nuevas preguntas de mis encuestas de aparición fugaz. Esta vez construyo las preguntas lo más deliberadamente posible para que se solapen entre sí y se vean forzados a elegir la que consideren más crítica para el progreso del vídeo en la red en este año que viene. Sean ustedes productores o espectadores, especulen entre las siguientes:
- Convencer a los anunciantes de que el video en la web es un medio que les conviene
- Encontrar el modelo de negocio adecuado
- Profesionalizar la estructura creativa y de comercialización
- Acelerar el salto a la tele del salón de casa
La anterior, dedicada a estimar la tendencia de los lectores de esta casa a comprarse un STB para su cuarto de estar, terminó con los siguientes resultados:
- No, la experiencia de uso no será buena: 2
- No, no hay contenido interesante: 1
- No, ya lo hago por mi cuenta: 5
- Sí, me ahorro la cuota del cable: 0
- Sí, quiero probar: 2
Las respuestas totales fueron pocas, pocas, pocas: sólo diez. Así que de porcentajes mejor ni hablamos.