La Nueva Industria Audiovisual

Longevidad de los formatos (¿su salud?) y el video en la web


Johnny Carson, ya fallecido, es una de las leyendas de la historia de la televisión. Durante más de 30 años fue el alma del Tonight Show, un programa esencial para comprender el mundo de los contenidos y muchísimas cosas que, muchos años más tarde, Wyomings, Buenafuentes y otras múltiples hierbas han reproducido con más o menos éxito y acierto. Alrededor de Johnny Carson han visto la luz gentes como David Letterman – del que tanto se ha copiado aquí, casi siempre con tan poca gracia – o el titular actual del Tonight Show, Jay Leno.

Eastenders es una serie que nació en el Reino Unido en 1985 y todavía permanece en antena. Tantos años de la vida de una familia han llevado a que pase de todo: no hay actor que pueda permanecer veinte años en antena sin que el tiempo haga mella, especialmente si son niños, así que como los infantes de Los Serrano, la ternura de los pequeños ha de transformarse argumentalmente si no se quiere que el incipiente bozo, el acné y las diversas formas de transformación anatómica que tienen los actores jóvenes se vuelvan risibles. Siempre menos, por supuesto y por la magia del espectáculo, que los treintañeros que hacen de adolescentes en las series de colegios.
¿Por qué duran tanto? Pues quién lo sabe. No son excepciones aunque sean casos reducidos, pero supongo que el nivel de concentración, agotamiento, creatividad y ganas de seguir que un productor y un conjunto de creadores acumulan tras una serie de años de éxito (que, al principio, nunca se sabe por qué viene) terminan por empobrecer y pedir la renovación. El colmo del éxito productivo es suceder a los creadores originales y que el show mantenga, con su evolución, el favor del público. Sardá no resistió después de ¿siete? ¿ocho años?, en The West Wing no se vieron como para continuar con otro presidente y eso que superaron a Rob Lowe.
¿Los formatos de vídeo en la web están sometidos al mismo agotamiento o capacidad excepcional de resistencia que en el mundo convencional? Sospecho que son leyes tan humanas que difícilmente puede decirse que no. Esta reflexión viene a propósito sobre el estado de shock, renovación y reinvención que vive el video online español tras el cataclismo Mobuzz (ya saben, no hay mal que por bien no venga) y el nuevo debate que se conforma entre los supervivientes.
¿Tienen sentido por más tiempo los telediarios tecnológicos? Ni sí ni no, el público decide. El asunto es si se quiere encontrar espacio haciendo lo mismo una y otra vez, contándonos a la audiencia geek de una forma graciosa lo que cuenta Techcrunch por algún sitio. Para unos sí, para otros no. La cuestión es que cosas como la evanescente y variada vida de Amanda Congdon tras su salida de Rocketboom muestran como las leyes del espectáculo y las reglas de juego de la producción tienen todo el sentido en la web, aunque hay que vender y configurar la comunicación de forma diferente.
Las lecciones son para el productor: ¿Si se agota Rocketboom tengo listos otros shows? ¿He crecido y logrado crear otras audiencias? ¿Soy capaz de vender mi creatividad y mi talento de producción a terceros que ya tienen la audiencia y me pagan para que se la mantenga? ¿Si me abandona mi presentadora puedo seguir con el show?.
Las productoras convencionales viven exclusivamente de la preventa de sus productos a fuentes de financiación difíciles. La web abre espacios que combinan la posibilidad de generar ingresos directos y la preventa puesta en manos del productor, que no tiene por qué depender de redes de distribución de terceros. Nadie dice que sea fácil. Se abren también otras oportunidades que ahora sabemos que van más lentas de lo esperado (eso de la convergencia en el televisor). Pero, al final, frente a lo que estamos es frente a la vieja pregunta de todas las escuelas de negocio, what business are you in? Respóndase, productor de show para internet: emplear un mercado (la televisión convencional, el cine, la web) es una elección estratégica con implicaciones sobre las capacidades y recursos de la compañía. Pero también es una pregunta sobre mis líneas de actividad. Ayer lo comentaba con nuevos emprendedores: ¿hay que ser productora o canal? ¿tiene sentido esa distinción en la web? Depende de lo que hagas, claro. Que cada cual se responda.

Créditos: la imagen pertenece a Alan Light, quien autoriza su distribución bajo licencia CC.