La Nueva Industria Audiovisual

¿Crítico de cine en paro?

Son divertidas las historias de robos de estatuillas y premios: sabrán que un Goya desapareció de una fiesta. Aparece en manos del que un periódico denomina «crítico de cine en paro» y no deja de producir sensaciones extrañas el que pueda decirse que existe la profesión de «crítico de cine» o que la circunstancia de no poder ser publicadas sea en sí misma desgraciada. En la era de internet.

Me parece sintomático del fin de una época el hecho de que una persona que, evidentemente, pasea sus frustraciones de ratón de filmoteca, se dedique al mismo tiempo a denunciar los defectos conocidos, reales y presuntos, del cine español: que si sectarismo y subvenciones. Digamos que el patetismo sería por partida doble, el de los males reales y el de los que los quiere poner en evidencia por su incapacidad de ser reconocido en ese mismo mundo. Es lo que tiene el factor fetiche que tiene el cine en la sociedad. Lo que sucede es que el alimento de sueños que fue en la sociedad industrial hoy está en los videojuegos. O en HBO si se es lo suficientemente mayor.