La Nueva Industria Audiovisual

Tu muerte en directo

Desde la histórica Jennicam, pasando por el We Live in Public de Josh Harris (un documental sobre su vida acaba de ganar en Sundance y fue el fundador del desaparecido Operator11), la muestra de la vida en directo con toda su crudeza, vulgaridad y obviedad ha creado más zozobra en la sociedad que buenos sentimientos. O eso creo. The Truman Show venía a reflexionar sobre el directo y la manipulación de medios, Gran Hermano ha sido considerado por algún ejecutivo el mejor invento de la televisión en décadas al tiempo que se vierten ríos de tinta sobre los valores que desprende.

Es una lectura interesantísima el reportaje de Walter Oppenheimer en El País de hoy sobre la posibilidad de que se retransmita en directo la muerte de una ex-concursante de Gran Hermano ya muy famosa en el Reino Unido por su singularidad y diría que manifiesto de una época. Lo mejor que pueden hacer es dejar esta página en este momento, ir a leerlo y luego regresar aquí y ver lo que le falta al artículo.

No se van a poder resistir y seguirán leyendo, me temo. Lo que no dice el artículo es qué sucederá, si sucede y si eso implica algo aparte de que la tecnología implica vivir nuestras vidas de forma diferente revolviendo el concepto de intimidad, cuando las familias tomen sus móviles y decidan grabar en vídeo las muertes de sus parientes y colgarlas en YouTube. O decidan trasmitirlas en directo con Qik, Kyte o hasta Mogulus o Justin TV porque sí o porque otros familiares no pueden estar en un momento que desean compartir.

Las cosas son. Lo bueno y lo malo residirá en el uso que se haga. Pero más creo que pregunto si estos fenómenos llegará un momento en que dejarán de producir el más mínimo levantamiento de cejas.