Es una nota pequeña en Sillicon Alley. Pero es un detalle muy interesante: que los juegos son una industria poderosa no es novedad. Que los grandes productos no se conciben sin juego, una evidencia. Pero entrar en el mundo de las aplicaciones para móviles muestra tanto el poder que está adquiriendo la movilidad, un entorno en el que existen modelos de negocio consistentes, como el valor que adquiere la capacidad de hacer crecer los contenidos más allá de un único medio. Y este, crece.
Esta cita expone muy bien el valor que pueden añadir los grandes estudios cuando entran en el capital de una firma de desarrollo de juegos para telefonía móvil:
Tienen dinero para hacer juegos más apañados que ofrecen mejor experiencia de usuario. Los grupos de medios tienen la ventaja de poder promover los juegos a las audiencias que ya poseen. Y por encima de todo, pueden capitalizar sus relaciones con anunciantes y dar a la audiencia más juegos gratuitos y otro tipo de promociones.