La Nueva Industria Audiovisual

Ponga su videoclub en casa: El Mundo y Pixbox

Con la falta de pudor estilístico habitual que gasta un periódico cuando presenta un servicio promovido por su empresa redactado como noticia cuando no es más que un copy publicitario, con mentiras directas («El cine legal llega a los hogares», pero esto ya ocurría), con argumentos risibles («¿Incluso recurrir a fórmulas ilegales?») o directamente amenazadores («libre de sorpresas desagradables, como virus», juas), Pixbox y El Mundo lanzan un videoclub de alquiler de películas online por 1,80 euritos.

A ver qué tal les sale, porque tras una presentación de marketing basada esencialmente en decirte lo cutre, pésimo, incómodo y nauseabundo que es acudir a recursos piratas hay cosas interesantes que comentar. Es bien cierto que yo sostengo que las formas de distribución legal que quieren competir con las alternativas piratas tienen que canibalizar en la mente del consumidor la oferta no reconocida; he asegurado también que la falta de un marketing masivo para reconocer apuestas de consumo que sean verdaderamente conocidas por los usuarios dificulta el crecimiento y que, por tanto, todo esto se le parece a lo que uno espera. Pero sería más bonito asombrar al público por experiencia de uso y catálogo que por recordar constantemente que tu enemigo lo hace feo. Aún así:

Por terminar: ver a Pixbox saliendo de su ghetto, ver el avance de Imagenio, MovistarTV o como lo vayan a llamar, y la re-entrada de Telefónica en Digital+ sólo significa algo. Y ese algo es que si en el pasado la presencia de Telefónica en el negocio audiovisual fue algo desgraciada, en el futuro es, precisamente, la forma de estar: internet, las redes, las telecomunicaciones son cada vez más vídeo. Cuando todos los hogares estén cubiertos y contratados con ADSL’s y fibras, la forma de crecer sólo va a poder venir por prestar cada vez más servicios y cobrar por todo lo que pueda. La SGAE tiene muy presente ese escenario y creo que lo contempla con preocupación: el control sobre lo que se ve y no se puede ver, a pesar de paquetes telecom y protecciones al consumidor, va a estar en manos de quien va a estar. Los intercambios entre consumidores en manos de quien van a estar justo en el momento en que al operador le va a interesar sacar dinero de lo que se intercambia. Es el momento de pactar con entusiasmo con las organizaciones de productores que se enfrentarán a un monstruo en cuanto a poder de negociación.

¿Qué rompe el escenario? La necesidad de contar con producto basado en la difusión y no en la restricción de uso para casar intereses de marcas y artistas. Es esperable que en esos escenarios la pelea por establecer o mantener canones sea intensa. Y conviene mirar también a más años vista.

Ah, en un acto de maldad, me dejo para el final lo obvio: ¿le van a meter a esto publicidad en televisión? Pixbox lleva un rato… y no se le conocen fans verdaderos en ninguna esquina. ¿Funcionará lo que no ha funcionado? Tampoco Keteke, y se siguen gastando el dinero. Es Telefónica.

Actualización: me dice Javier Lasa que el 1,80 es sólo un precio de lanzamiento y que luego pasa a 3,5 y 16 en caso de venta. En efecto, en la explicación que publican en la versión online los precios suben y hay que descargase pixbox solo para windows, claro. Alguien con mucho humor interpreta en los comentarios mis deseos personales sobre el pago (lo que me parece mucho suponer) pero esto tiene un aspecto de no volver (digo volver) a funcionar bastante elevado, de la misma forma que ya no ha funcionado una vez. Claro que a base de resistir con un cash-flow de espanto, los padres de Pixbox un día pueden tener un servicio que llamar de éxito.