Pondré por delante el disclaimer (¿se dice en castellano exoneración de responsabilidad?): hablar de cualquier cosa relativa a un partido político suele presuponer al lector de antemano a favor o en contra de lo que se va a escribir en función de la particular visión del mundo que cada uno se ha dado. Y lo que es peor: implica que supone intenciones o tendencias en el redactor. Así que aviso: este es un blog dedicado a los cambios del sector audiovisual por causa de la tecnología y a eso me ciño. Como todo el mundo, voto, pero no lo voy a contar aquí.
Las luces evidentes son, en primer lugar, el nivel de repercusión (dice la nota de prensa que son más de 900.000 los usuarios que han pasado por allí y más de tres millones y medio de vídeos descargados) y, a mi juicio, algo especialmente importante que ha conseguido esta televisión ip: de la noche a la mañana esta iniciativa puso la posibilidad de creación de televisiones corporativas (o institucionales) en la mente de muchas empresas y organizaciones, siendo un verdadero hito del avance de la nueva industria audiovisual. Añadiré que la calidad del streaming es especialmente buena y, de modo especialmente importante, la voluntad y el esfuerzo de actualización constante de contenido. Es decir, que algunas cosas tremendamente importantes están muy bien conseguidas.
Pero hay otras que no acabo de comprender, especialmente cuando hablamos de renovación:
- optar por un desarrollo que sólo se optimiza adecuadamente en Explorer y no en otros navegadores. Vaya, lo más dinámico del mundo digital emplea otros navegadores y parece que la comunicación de este partido no desea tenerles en cuenta.
- la navegación es algo aparatosa hasta llegar a la página del play-list, además de muchas ventanas y pop-ups de las opciones del usuario. Esto en su día podría ser irrelevante, pero la gente está acostumbrada a la sencillez de los sitios de compartir vídeo y a la inmediatez de tantos players del mercado, por no hablar de lo fácil que es ver un vídeo en cualquier periódico o blog. O la tendencia que elimina las ventanas emergentes.
- es bueno renovarse, y anuncian una buena iniciativa como es la posibilidad de chatear con políticos a los que la gente va a poder entrevistar en directo. ¿Pero por qué salta otra página y no se diseña una experiencia en la que empleando tecnologías que son ya gratuitas el espectador pueda ver en directo al político mientras la gente chatea y él contesta? Da la sensación de que todo es un tanto fuera del estado del arte.
- se anuncia el que ahora se pondrán enviar los videos por mail, pero no he sido capaz de encontrar la opción. Esto coincide con el anuncio de que «incorpora una parrilla horaria de programación» que si bien es algo interesante para aquéllos deseosos del directo (seguramente, sus militantes, que tienen con esto una herramienta poderosísima de seguimiento de la vida del partido), no resulta especialmente entusiasmante: ¿por qué no hay un sistema de sindicación de contenidos que avise de actualizaciones? ¿no es mejor asumir que se trata de un producto de consumo asincrónico siendo esa una de sus virtudes y potencialidades?
- para la viralidad se deja YouTube, lo cual está muy bien (además de que sí deja sindicar)…, ¿pero por qué solamente?
- ¿ni una palabra sobre licencias y derechos sobre el contenido expuesto?
En fin, que siendo el producto institucional del mercado español que, hasta el momento, me parece más avanzado en consistencia como producto y en compromiso con el contenido, creo que sus promotores obtendrían mucho mejores resultados con una plataforma más coherente con los retos de la sociedad en red. Existe la tentación de pensar que estas limitaciones de concepto provienen del desconocimiento real de los cuadros de los partidos sobre en qué consiste la sociedad digital que luego pretenden impulsar en sus programas y decisiones. No lo sé y no afirmo nada, pero nada mejor para hacer unas buenas leyes sobre la sociedad de la información si tus propios integrantes se encuentran experimentando en qué consiste eso que parece ser tan vital para el futuro.