La Nueva Industria Audiovisual

Es decir, que en España el PVR y la alta definición producen lo que en todas partes…

Furor. Cambio de conducta. Una nueva vida con respecto al ocio. Como el sillón-ball parece ser el primer deporte individual y colectivo de la nación entera, la felicidad de poseer un PVR promete tiempos de furia deportiva más allá de lo que haga la selección española de fútbol: interesante experiencia colectiva que ha pasado del drama al cachondeo por no pasar de cuartos. Resulta higiénico reírse.

Pero hablamos de televisión y PVR’s. Sólo tienen que consultar esta noticia de Mundoplus y preguntarle a Jack Lab que cuánto se le ha subido la bilurrubina al contestar los usuarios que están, rotundamente, entusiasmados con el uso del cacharro y que en un 73% de los casos creen que su experiencia de pagar por Digital+ (que es quien encarga el estudio para su propio aparatito) merece mucho más la pena. Hay más datos rotundos e interesantes, pero nos quedamos con ese porque hemos insistido mucho que es el futuro de los modelos de subscripción: da valor a la subscripción al hacer que el público no se pierda en la megaoferta y saque partido a todo lo que le interesa. Ergo, no se dan de baja.

Por cierto, en los mentideros del mercado, ya se venía comentando antes de la encuesta lo contentos que estaban los promotores con el uso del aparato: han vendido pocos, pero los que han comprado son verdaderamente felices. Ahora sólo falta que baje de precio.