La Nueva Industria Audiovisual

El año de Netflix

Si bien hay otros players (v.g., Amazon, Apple), si bien su competidor del mundo tradicional (Blockbuster) tiene posicionamientos alternativos de interés, Netflix tiene algo importante: es, en cierta forma, un líder intelectual (otras empresas venden más), eso que llamamos una referencia, la gente que abre caminos y, si estás compitiendo, a quien vigilas porque te pisa los talones o cambia de ruta encontrando caminos más rápidos.

Los síntomas son evidentes:

Si Hulu se ha convertido en el modelo de gestión del contenido profesional de la televisión tradicional y de entretenimiento de actualidad (véase cómo sigue su estela CBS con Tv.com, o cómo YouTube orienta su relación con los grandes proveedores de contenido de la misma forma), Netflix parece sentar el camino del consumo de catálogo, especialmente cine: no sólo por el efecto red que puede alcanzar frente a otros competidores, sino por acostumbrar al público a un modelo de negocio diferente, el de la subscripción frente al alquiler. Es decir: Netflix se convertiría en una especie de marca de televisión por cable bajo demanda, sin tener que pagar por infraestructura de red y con datos de conducta del consumidor valiosísimos. ¿Qué pasará? Pues seguimos contemplando.