La Nueva Industria Audiovisual

Modelos de negocio audiovisuales, el caso de Prisa, la TDT y el entorno

Ayer, repasando Le Monde Diplomatique para una cita que necesitaba, di con un artículo acerca de PRISA que creo que ha levantado bastante expectación. Sin duda, la tradicional relación entre las cabezas pensantes de ambos medios le añade un valor inusitado. Titulado La crisis golpea a PRISA, la cita es rotunda:

Los directivos de PRISA pretendieron algo más que crear un gran grupo empresarial de comunicación, quisieron -y necesitaban para continuar sus negocios- gobernar en muchos lugares y ámbitos sin presentarse a las elecciones; y ahí es donde han fracasado. Sus cuentas de resultados terminaron dependiendo demasiado de unos poderes políticos a los que no se pudieron imponer. El emporio necesitaba, para seguir avanzando, concesiones de radio y televisión, exclusividades millonarias para la difusión de fútbol, contratos editoriales privilegiados… Al final, no fueron tan poderosos para garantizarse todo ello.

En definitiva, lo que nos están relatando es un modelo de negocio y las causas de por qué ha fallado o puede fallar: resulta que PRISA es una empresa cuya viabilidad se basa en gran parte en unas relaciones privilegiadas para influir en los reguladores. Seguramente, nada que no se supiera. Lo que me parece importante es ser conscientes de que es un modelo que tiene su caldo de cultivo casi inevitable en un mercado que se basa en la administración de un bien escaso que es el espectro radioeléctrico.

Lo que ha pasado con LaSexta y está pasando con la TDT de pago es exactamente lo mismo: un nuevo jugador que ha obtenido el tipo de acceso privilegiado al regulador que se precisa para obtener una franquicia de negocio. Por supuesto, lo más defectuoso del sistema es que no se acude verdadera libre competencia, sino que siempre es un concurso de belleza (es decir los criterios objetivos cuentan poco o nada, es el que me gusta más) y no una subasta del espacio.

En el caso de la TDT de pago, Telecinco suele decir con verdadero sentido que es poco justo el hecho de que uno de los jugadores haya estado comprando derechos a sabiendas de que iba a conseguir opciones de explotación que los demás no hubieran podido conseguir, precisamente por no tener esas relaciones privilegiadas. Lo cierto es que no ha sido tan fácil al final y ha fallado cierto cálculo político, o las circunstancias que les daban la bienvenida han tropezado con otras fuerzas por el camino y no precisamente o únicamente PRISA por lo que me cuentan.

Es por eso por lo que he manifestado mi preferencia para lograr un verdadero espacio democrático para la comunicación que se base en la extensión de las redes de forma ubicua y con ancho de banda de verdad, ventajas que no creo que haya ni que explicar. Aunque tarde por cuestiones técnicas, debería ser la prioridad de las políticas públicas. Allí la regulación carecerá de sentido y no existirá un corralito de favores donde unos pueden pueden ganar dinero (se diga lo que se diga, es relativamente fácil ganar dinero en la tele estatal) y otros no pueden. Los gobiernos atrapados en una batalla de intereses que no les favorecen y que no saben bien cómo benefician o perjudican a los ciudadanos, pero culpables de haber creído que le podían sacar partido… electoral. Y empresas de comunicación que para ser viables saben que tienen que buscar la ventaja – injusta, claro está – en sus relaciones personales (porque siempre son personales) con el regulador.

Otro episodio se ha abierto hoy: LaSexta parece que pide oficialmente su TDT de pago… por la misma vía que Sogecable consiguió Cuatro, pidiendo una modificación de la licencia que se le otorgó. Está claro que si a hierro matas, a hierro mueres. Nosotros, los de a pie, de espectadores a la espera de que decidan lo que nos dan. Seguiremos descargando.