La Nueva Industria Audiovisual

El fin de la publicidad en RTVE, para Agoranews

Mientras en las salas del Instituto de Empresa se hablaba de cómo ingresar – más – dinero en la televisión gracias a la interactividad (mejor, la participación), Agoranews asaltaba a todos los objetos volantes a su alcance y nos preguntaba por la noticia de la semana: el fin de la publicidad en la televisión pública estatal. Tras un servidor, mi amigo Javier Vacas, de Asset Media Consulting y una fugaz aparición de Chema Bautista de Telecinco.

El asunto del fin de la publicidad en RTVE dará aún mucho que hablar y, pase lo que pase, tengo la opinión personal de que esto sólo es un nuevo acto del drama que terminará con el absurdo de la presencia en los tiempos que corren, mucho más para los que vienen, de un servicio público de televisión basado en las reglas de la comunicación de masas del siglo XX y de la escasez propia de las comunicaciones de ese siglo. Curiosamente, uno de los principales beneficiarios, el grupo PRISA, publica hoy un editorial de esos de prietas las filas en las que no se cuestiona un ápice el fin y los medios de la cuestión sin siquiera mencionar que es uno de los beneficiados.

Más divertido me parece que en esta batalla donde hasta ministros del ramo parecen haber sido sorprendidos (a mí me consta que ha habido mucho secreto en el tasazo) nadie plantee la alternativa obvia: reducir el presupuesto de RTVE. Como en esta guerra hay muchos ángulos, además de ver mis siempre discutibles opiniones les invito a escuchar a Miguel Ángel Aguilar que ayer decía unas cosas en la Cadena Ser atinadísimas e informadísimas sobre los problemas de gestión de Luis Fernández, el presidente de la Corporación que se ha enterado de todo cuando estaba hecho. No hay nada malo en ello: su trabajo es cumplir con la ley que le pongan, pero él no las hace.

Un servidor de ustedes (jo, qué pelos):

El señor Aguilar: